La pregonada alianza de las “parale las históricas” ha estado en la picota pública al conocerse la lista de diputados y que la presidenta honoraria de los restos del Partido Conservador, ha quedado excluida de la misma y de la posición que previamente habían acordado con Alejandro Bolaños y Alfredo Cesar, quienes al parecer se han apoderado del PC y podrían terminar al frente del PLC, con una pequeña oportunidad que les den.
La actuación deplorable de estos dos señores ha ahuyentado los pocos votos verdes que les apoyaban y sin duda ha mermado también el poco caudal de votos rojos que le quedaban al PLC, ya no digamos el insignificante aporte que para la alianza GANA, podrían significar los votos verdes.
Alejandro Bolaños Davis ha sido acusado por sus propios correligionarios conservadores, de que en uno de sus exabruptos, empujó con violencia a la directiva de ese partido, la joven Azalia Salmerón, quien se encuentra en estado de embarazo y de ipegüe también la emprendió contra los periodistas que cubrían el evento.
La exclusión de la presidenta honoraria del PC Azalia Avilés, del listado de diputados nacionales o por Managua, unos se la achacan a Bolaños Davis y su socio temporal, Alfredo Cesar, quienes a su vez acusan al PLC de haber entregado la posición tres de Managua reservada para ella, al sector privado por supuestas promesas de apoyo económico.
Lo cierto es que entre los verdes, los pocos verdes que quedaban bajo el manto del PC antes de la división anterior ha aflorado una guerra mediática en que incluso la activista de ese partido Marlene Duarte se puso en huelga de hambre por lo que considera una actitud “cobarde y desleal” de sus correligionarios.
Dice la joven Duarte: “Don Alejandro Bolaños, don Alfredo Cesar y doña Magda Briones se burlaron de los conservadores porque actuaron de mala fe, ya que habiendo estado definidas 10 meses ante las listas de las posiciones de los conservadores, un día antes de la inscripción de candidatos nos dicen que vamos en otras posiciones y ni nos inscriben”.
En cuanto a Azalia Avilés, el puesto que estaba acordado incluso en el acta de constitución de la alianza con el PLC es el tercero nacional, pero al final le ofrecieron la tercera de Managua y a pesar de que Avilés aceptó el premio de consolación, al final tampoco la inscribieron en esta posición, pero sí quedó inscrito Alfredo Cesar en la tercera diputación nacional que según el acuerdo, correspondía a Avilés.
El pleito incluso ha tomado ya un carácter de género: “mujeres conservadoras siguen en lucha, sienten burlada su dignidad por la dirigencia del PC”, titula un diario local mostrando una foto de prominentes mujeres de otros signos políticos que se han solidarizado con Azalia Avilés y su hija en estado de embarazo, tomando bando en a la lucha interna contra la “dirigencia del PC (Alejandro Bolaños y Alfredo Cesar).
Irónicamente, fueron estas mujeres conservadoras que ahora han sido desplazadas las que en su momento les facilitaron el camino para llegar a ocupar las posiciones que ahora ostentan, excluyendo o expulsando a otros prominentes dirigentes conservadores. Este sector mayoritario de conservadores a partir de ese momento en que fueron expulsados, formaron el “Movimiento de Unidad Conservadora”, que apoya la candidatura de Gadea en la Alianza PLI.
La telenovela “El Zancudón Verde”, descrita genialmente por un caricaturista de El Nuevo Diario como “un rollo de acción y de decepción con las tiras de lo que fue el Partido Conservador”, continúa exhibiéndose, mientras cualquier efecto positivo en votos que pudiera haber tenido para la alianza con el PLC, se desvanece. Con aliados así, el PLC no necesita enemigos.
El autor es diputado de la Bancada Democrática
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