BENGASI/NACIONES UNIDAS/AGENCIAS
El fiscal en jefe de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, informó ayer que investiga si el líder libio Moamar Gadafi distribuyó entre soldados libios drogas para la potencia sexual, semejantes al Viagra, con el fin de incitar la violación a mujeres durante el conflicto actual en Libia.
Moreno manifestó que su oficina recopila evidencias sobre violaciones y se encuentra “más convencido” de que Gadafi decidió castigar a las mujeres utilizando la violación como un arma, lo que representaría un método para causar terror y además tratar de controlar a la población en medio de la guerra civil.
El funcionario expresó ayer a la prensa, tras informar al Consejo de Seguridad de la ONU sobre Darfur, que algunos testigos confirmaron que el gobierno libio estaba comprando envases de medicamentos similares al Viagra para cumplir esa política, y “para aumentar la posibilidad de violar”.
“Estamos tratando de ver quién estuvo involucrado”, informó el fiscal argentino, quien agregó que era difícil saber qué tan extendido está en Libia el uso de la violación.
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“En algunas áreas hemos tenido un número de un centenar de personas violadas. La cuestión para nosotros fue ¿podemos atribuir estas violaciones a Gadafi, o es algo que sucedió en el cuartel?”, señaló.
El Consejo de Seguridad votó unánimemente el 26 de febrero para remitir la crisis libia a la Corte Penal Internacional, el tribunal de crímenes de guerra permanente del mundo.
El 16 de mayo, Moreno Ocampo pidió a los jueces emitir órdenes de arresto contra Gadafi, su hijo Seif al-Islam Gadafi, y el jefe de inteligencia Abdalá al-Sanusi, acusándolos de cometer delitos de lesa humanidad al tener como objetivo a los civiles en una ofensiva contra los rebeldes que intentan poner fin a sus más de 40 años de gobierno.
Si las órdenes de arresto se emiten, Moreno manifestó que podría agregar al caso el cargo de violación. Además, agregó que los dos casos contra los tres libios implican el asesinato de civiles en manifestaciones en diferentes ciudades al inicio del conflicto así como el arresto, tortura y desaparición forzada de personas, especialmente en las zonas bajo control de Gadafi.
MÁS COMBATES
En un nuevo gesto de desafío a los violentos ataques de la OTAN, a las sanciones y al aislamiento internacional, el régimen de Gadafi reavivó ayer el frente de Misrata lanzando un ataque sangriento contra este enclave rebelde del oeste de Libia.
Un nuevo ataque de envergadura causó 10 muertos y 26 heridos entre los insurgentes, indicó Hassan al-Galai, miembro del comité de medios de prensa creado por los rebeldes en esta gran ciudad costera que fue asediada y atacada durante dos meses por fuerzas gubernamentales.
Entre 2,000 y 3,000 soldados pro Gadafi atacaron por el sur, el oeste y el este, utilizando cohetes Grad, así como tanques y artillería pesada. Pero los rebeldes les impidieron entrar a la ciudad, aseguró Galai, quien lamentó que los aviones de la OTAN no interviniesen.
Los países de la OTAN reunidos en Bruselas llamaron a preparar la época post Gadafi, un asunto que dominará la reunión del Grupo de Contacto Internacional sobre Libia hoy en Abu Dabi.
El martes, día del aniversario de Gadafi, de 69 años, coincidió con los bombardeos más violentos de la OTAN sobre Trípoli desde el comienzo de las operaciones de una coalición internacional el 19 de marzo. El régimen libio señaló 31 muertos en estos bombardeos, un balance no confirmado por la OTAN.
En ocasión de una visita organizada ayer por las autoridades, los periodistas internacionales constataron que del vasto complejo residencial del líder quedaron escombros y ruinas humeantes.
Reunidos en Bruselas, los ministros de Defensa de la OTAN afirmaron en una declaración que están decididos a continuar su intervención en Libia “todo el tiempo que sea necesario” y “con los medios necesarios”.
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