Incertidumbre y más desconfianza es lo que el magistrado de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) Roberto Rivas ha creado al manifestar que el padrón electoral pasó de 4.1 millones de electores hasta hace unas semanas a 3.3 millones la semana pasada.
Para los expertos en temas electorales, las declaraciones de Rivas son irresponsables, además de demostrar la ineficiencia de las autoridades encargadas del órgano electoral.
«El problema es que no hay padrón electoral fiable (…), me parece que es grave porque sin un padrón electoral confiable cómo va a haber una elección confiable», señaló Raúl Obregón, director de la firma encuestadora M&R.
La semana pasada Rivas, haciendo mofa de sus malas calificaciones en matemáticas cuando era estudiante, dijo que cifras facilitadas por el Ministerio de Salud y por Migración le permitieron calcular que unas 791 mil personas están inflando el padrón electoral.
“Así es que aunque tengamos un registro de 4.1 millones, realmente el padrón estimado es de 3.3 millones”, dijo Rivas.
CSE INEFICIENTE
“Eso (declaraciones de Rivas) demuestra la ineficiencia de quienes están manejando el asunto electoral, es responsabilidad de ellos mantener un padrón actualizado, no podemos decir que no lo pueden actualizar por problemas del registro, no pueden decir eso, porque el registro depende de ellos”, señaló Harry Chávez, coordinador del programa electoral del Instituto para el Desarrollo de la Democracia (Ipade).
Dionisio Palacios, experto en temas electorales, también afirma que “hablar en esos términos es una irresponsabilidad, porque es obligación del CSE mantener un padrón actualizado, y venir a decir que puede ser más, o que puede ser menos, la realidad es que no hay certeza de que eso es y están en la obligación de mantenerlo actualizado”.
- Faltan mecanismos para mejorar el proceso electoral en Nicaragua.
Señala que el proceso de verificación no ha tenido éxito en el pasado porque no hay una campaña publicitaria masiva.
Para Alejandro Samaniego, fiscal electoral del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), lo que está ocurriendo es que Roberto Rivas, magistrado de facto del CSE, “todo lo que hace lo hace arbitrariamente” y cree que tiene la facultad de tocar el padrón cuando le da la gana.
“Tendría que hacerse una ley que aquellos que no han hecho uso de su derecho al voto (personas que viven en el exterior) se les sacará de manera temporal del padrón, pero por mis pistolas no se puede hacer. No se puede sacar a nadie por muy abultado que esté. Mientras no haya una ley que establezca el mecanismo para depurar no lo puede hacer”.
Samaniego señala que ellos como partido político aún manejan el padrón del 2008, ya que tendrán acceso hasta en septiembre. “No podemos hablar de cifras cuando no estamos actualizados, no sabemos cuántos están inscritos en el padrón. Quien puede dar información, además del CSE, es el Frente Sandinista porque ellos sí lo tienen”
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DISTORSIÓN CREA PADRÓN ABULTADO
Tanto Chávez como Palacios señalan que el problema no está en calcular una cifra, sino la distorsión que crea un padrón abultado. “Las Juntas Receptoras de Votos (JRV) están cargando con un número de electores que no es real, eso obliga a crear más JRV porque no se puede tener más de 400 electores en una junta, cargar le mete ruido al sistema y más costos”, explicó Chávez.
“Este no es un asunto de que el magistrado de facto Rivas calcule que hay 4.1 millones, pero vamos a manejar esta cifra, en la práctica el padrón tiene 4.1 millones porque no hay una depuración”, explica Chávez.
Por su parte Obregón recalcó que las estimaciones del CSE están basadas en cifras que carecen de solidez, porque Rivas incluso habló de cifras de organismos que desconocía en ese momento.
EMPADRONAR SERÍA LO OPORTUNO
Palacios señala que en las actuales condiciones lo más apropiado sería hacer una depuración real al padrón a través de un empadronamiento.

“Abriendo las JRV y que toda la gente concurra a presentar su cédula, cambiar domicilio y demostrar físicamente que está en el país, para los que no se presenten, se dejan abiertas las oficinas municipales para que hasta 90 días antes de las elecciones lleguen a empadronarse”, recomendó Palacios.
Una experiencia cercana es el caso de Guatemala, que tendrá elecciones el 11 de septiembre y ahora en mayo logró empadronar 6.8 millones de personas, pero mantiene abierto el proceso hasta el 11 de junio.
Obregón coincide con Palacios al afirmar que lo más oportuno para lograr una depuración real del padrón sería un empadronamiento. “Para mí lo que se debiera hacer es un empadronamiento, todavía hay tiempo para saber cuántos son los nicaragüenses que van a votar”.
De no darse una depuración real del padrón las elecciones, según Obregón, se llevarían a cabo “con un padrón electoral completamente viciado”.
Empadronar a la gente “requiere voluntad y decisión para darle garantía al proceso electoral, porque así como está no da garantías”, advirtió Obregón.
Para Obregón no es un secreto de que el padrón está total y completamente desactualizado, viciado, pero “lo que no se sabe es que si esa desactualización es por incompetencia de las autoridades correspondientes o por mala intención”.
Obregón reiteró que no se puede ir a una elección sin padrón electoral y no se explica cómo los candidatos andan en campaña sin hablar del tema, ya que el padrón es la base para que la elección sea transparente.
Palacios también cuestionó a los partidos políticos que van en busca del poder político con un órgano que no sabe cuál es el padrón electoral que tiene.
Tanto Obregón como Palacios señalan que dicho empadronamiento también debería darse en el exterior, los lugares donde hay poblaciones grandes de nicaragüenses.
CSE TIENE LAS HERRAMIENTAS PARA DEPURAR
“No necesitan mayor presupuesto porque está el registro civil que depende de este (CSE), tiene funcionarios, el Estado en su conjunto le puede colaborar, hay tantos mecanismos que podrían integrar, nunca da una razón de por qué no hay una depuración, siempre justifica que el padrón esté inflado, justifica y no hace nada”, señaló Chávez.

“Quiero ser claro, este es un registro electoral impuro, porque hay una serie de situaciones que jurídicamente no permiten dar de baja a un ciudadano que ya falleció y que nosotros no tenemos la certeza, ya que podríamos estarle dando de baja a un vivo y no a un muerto”, justificó la semana pasada Rivas.
Chávez agregó que el CSE tiene el apoyo de las alcaldías y el tendido para hacerlo, “no es asunto de reales, sino de establecer mecanismos y ocupar al personal que tienen. ¿Qué pasan haciendo entre elección y elección?”, se preguntó Chávez.
“Se les paga todos los años para que trabajen, pero no se sabe qué hacen entre elecciones, no están cumpliendo con cedulación, ni padrón, ni registro civil, hasta que llegan las elecciones empiezan a hablar de lo mismo; cada año tienen un presupuesto. ¿Qué hace toda esa gente a la que se le paga”, señaló el funcionario del Ipade.
De realizarse una depuración en el padrón, además de dar confianza a la ciudadanía podría haber un ahorro significativo, ya que si tomamos en cuenta que casi 800 mil personas, que dice Rivas, que están en el padrón no votarán porque están muertas o fuera del país, implicaría que podrían cerrarse unas dos mil JRV, ya que cada una tiene como máximo 400 electores.
Cabe señalar que debido a padrones inflados las cifras reales de abstencionismo, según Obregón, no se conocen exactamente desde el 2001, cuando todavía no se había desvirtuado completamente el padrón.
Para Obregón, lo importante es que la elección sea limpia, “no importa quien gane, pero que tenga la legitimidad, que nadie hable de fraude ni de malos manejos, eso nos conviene a todos y para eso hay que tener un punto de referencia fiable, y eso es el padrón electoral”.
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