BERLÍN/AFP/EFE
La búsqueda del origen de la bacteria que ha causado 23 muertos en Europa seguía ayer sin pistas concluyentes, pues las primeras pruebas sobre semillas germinadas de una explotación agrícola biológica alemana resultaron negativas.
En momentos en que los hospitales confirmaron la estabilización de la epidemia se registró una nueva víctima, una nonagenaria que falleció el viernes tras un Síndrome Hemolítico y Urémico (SHU), problemas renales graves provocados por la bacteria E.coli (ECEH).
Se trata de la 23 víctima fatal en Europa, casi todos, 22, murieron en Alemania. Una sueca infectada durante un viaje a Alemania murió la semana pasada.
- Las autoridades sanitarias de Canadá informaron ayer que un canadiense que viajó a Alemania podría ser la primera persona del país en contraer la bacteria de E.coli.
King dijo a través de un comunicado que “Ontario tiene un primer supuesto caso de E.coli vinculado con el brote en Europa”.
Las autoridades médicas canadienses dijeron que el individuo consumió productos alimentarios alemanes.
El Gobierno de Ontario ordenó a todos los hospitales que “informen de forma inmediata” de cualquier caso de E.coli en los que las personas infectadas hayan viajado a Alemania.
Por su parte, el ministerio de Salud de Argentina exhortó ayer a los trabajadores de la salud a estar alertas para detectar un primer caso de esta bacteria.
El titular de la cartera sanitaria, Juan Manzur, destacó la preparación de la población ante la epidemia, en 2009, de la gripe A (H1N1).
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Los nosocomios del norte del país, principal foco de la infección, señalaron la reducción de la cantidad de nuevos enfermos, según el ministro de Salud de Schleswig-Holstein, Heiner Garg.
La clínica universitaria de Hamburgo Eppendorf observó por su parte “en muchos pacientes una estabilización creciente” del estado de salud.
El origen preciso de esta contaminación sigue sin conocerse. Los primeros resultados de los tests sobre muestras efectuadas en una granja biológica que produce semillas germinadas en Baja Sajonia (norte) fueron negativos.
“Por el momento, la fuente (de la contaminación) no pudo ser determinada. De las 40 muestras, 23 análisis dieron resultados negativos”, anunció el ministerio de Agricultura del Estado regional.
Los resultados de las otras 17 muestras tomadas de las mercaderías pero también del agua, el sistema de ventilación o las tablas de esta explotación biológica de Bienenbüttel, un pequeño pueblo a 80 km al sur de Hamburgo, estarán listos pronto.
La empresa en cuestión produce una variedad de semillas germinadas (brócoli, rábano, etc.) y de brotes de porotos y frijoles diversos esencialmente para ensaladas. Trabaja con semillas de origen alemán, pero también de otros países europeos y de Extremo Oriente.
El ministro alemán de Salud, Daniel Bahr, evocó no obstante el domingo “índices claros” en respaldo a esta sospecha.
La ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner, repitió que el consumo de semillas germinadas, de tomates, ensaladas y pepinos crudos, sigue formalmente desaconsejada hasta que la fuente no esté identificada.
Las autoridades sanitarias alemanas sospecharon en un primer momento de pepinos producidos en España, hipótesis que resultó falsa y provocó una minicrisis diplomática entre Madrid y Berlín.
ESPAÑA PEDIRÁ INDEMNIZACIÓN
Por su parte, España anunció que iba a reclamar a la Unión Europea una “ayuda extraordinaria” como “indemnización” del daño sufrido por los agricultores españoles.
La Comisión Europea anunció ayer su intención de proponer “compensaciones” financieras para los agricultores cuyas ventas se derrumbaron. Esta ayuda será discutida en una reunión extraordinaria de ministros de Agricultura en Luxemburgo.
En 1996, una epidemia similar en Japón había provocado la muerte de ocho personas y contaminado a unas 10,000. En los años siguientes, otras 14 personas fallecieron en epidemias esporádicas.
Las autoridades sanitarias niponas sospecharon en un primer momento que la epidemia había sido causada por rábanos germinados, pero no pudieron establecerlo con certeza y el origen de la epidemia nunca pudo ser determinado.
La Comisión Europea indicó el domingo por la noche que Alemania lanzará próximamente una advertencia sobre semillas germinadas a través del sistema europeo de alerta rápida (RASFF).
Ayer, España pidió que se revise el mecanismo de alerta alimentaria europeo y dijo que esperaba explicaciones de parte de las autoridades alemanas sobre su gestión de la crisis.
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