El expresidente Manuel Zelaya regresó ayer a Honduras insistiendo en la idea del plebiscito que provocó su expulsión hace casi dos años, luego del golpe militar que lo derrocó en junio de 2009.
Poco antes de partir hacia Honduras desde Managua, brindó declaraciones a la televisora CNN en Español, a la dijo que no será candidato presidencial en las elecciones de noviembre de 2013, pero sobre el plebiscito dijo que el acuerdo firmado en Cartagena “tiene precisamente este compromiso”.
Zelaya dijo que el pueblo “tiene que tomar esta decisión de una asamblea constituyente, una nueva Constitución, un nuevo pacto social”.
Zelaya fue derrocado precisamente por intentar convocar a una Constituyente y perpetuarse en el poder, como lo han hecho varios presidentes sudamericanos.
Sin embargo, en su ausencia el legislativo modificó las leyes y abrió la posibilidad de realizar plebiscitos para convocar a una Constituyente e impulsar la reelección presidencial.
PROMESA A MEDIAS
El presidente Daniel Ortega cumplió a medias su promesa de acompañar al exmandatario hondureño Manuel Zelaya a regresar a su país.
El 19 de mayo pasado en la inauguración del Foro de Sao Paulo Ortega dijo que acompañaría a Zelaya junto al canciller venezolano, Ricardo Maduro. Sin embargo el mandatario nicaragüense no viajó a Honduras con el presidente derrocado, y apenas lo acompañó al aeropuerto de Managua hasta el avión venezolano placa YV2115 que lo llevó rumbo a su país.
Antes su partida Ortega brindó una conferencia de prensa en la pista del Aeropuerto Augusto C. Sandino, donde expresó que el golpe de Estado que sufrió Zelaya fue provocado por “los imperialistas”.
Ortega dijo que el golpe militar en Honduras tuvo como intención terminar con el proyecto de la Alianza Bolivariana (Alba).
EFECTO DOMINÓ
“El golpe estaba dirigido a partir América Latina y el Caribe, apuntando en primer lugar a Honduras, intentando también golpear a Nicaragua. Esperaban con esta acción los imperialistas de la Tierra un efecto dominó… golpear al resto de los países del Alba y por lo tanto a la República Bolivariana de Venezuela”, sostuvo el presidente Ortega.
Además dijo que el Alba se seguía constituyendo, pese a los esfuerzos de los Estados Unidos por fragmentar ese bloque de países.
ZELAYA LLEGÓ OPTIMISTA
El expresidente hondureño Manuel Zelaya saludó el sábado a decenas de miles de seguidores que le dieron una bienvenida a su regreso al país, y dijo haber vuelto lleno de “optimismo”, casi dos años después de ser derrocado en un golpe de Estado.
“Gracias a ustedes por regresar a la tierra que me vio nacer, gracias a su lucha, gracias a su esfuerzo, compañeros”, dijo en el primer contacto con sus seguidores poco después de bajar del avión, poniendo fin a 16 meses de exilio en República Dominicana.
“Venimos llenos de optimismo y de esperanza a buscar salida a la crisis. En un momento teníamos casi todo perdido, pero nunca nos derrotamos”, agregó Zelaya, quien habló en un escenario atiborrado de personas, en una plaza cercana al aeropuerto de Tegucigalpa.
El exmandatario de 58 años agradeció a su esposa, Xiomara Castro, y destacó la voluntad del presidente hondureño Porfirio Lobo para firmar el domingo pasado en Colombia el acuerdo de reconciliación que permitió su regreso.
Castro dijo estar emocionada por el retorno a su patria. “Estar acá con esta gente, con este pueblo lo que nos ha llenado es de compromiso (…) hasta lograr una verdadera transformación de nuestro país”, dijo Castro, quien podría ser candidata presidencial del zelayismo en 2013, si no es derogada una norma constitucional que impide postularse a los expresidentes.
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