El embajador de los Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, confirmó ayer que una misión del Centro Carter se encuentra en Nicaragua y en su agenda contempla encuentros con representantes del Gobierno y de organizaciones de la sociedad civil.
El diplomático dejó entrever que se trata de una primera exploración del Centro Carter, del proceso electoral que culminará el próximo 6 de noviembre. Pero aclaró que su gobierno no está patrocinando esta visita, que es de “carácter privado” del organismo que dirige el expresidente de Estados Unidos, Jimmy Carter.
“Ellos (la misión del Centro Carter) están aquí por su propia cuenta y hablando con varios sectores de la sociedad nicaragüense (…). Me imagino que están hablando de elecciones y tengo entendido que van a hablar con el Gobierno, sociedad civil y algunas organizaciones empresariales”, dijo Callahan.
Las declaraciones las brindó luego del acto oficial de cierre del programa Cuenta Reto del Milenio (CRM) en Nicaragua. Este programa fue cancelado por el gobierno de Estados Unidos tras el fraude electoral en los comicios municipales de 2008, que favoreció al gobernante Frente Sandinista (FSLN).
A esas elecciones de 2008 no fueron invitados como observadores la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA) ni el Centro Carter.
PUEBLO HABLA AL VOTAR
El embajador Callahan aprovechó ayer para reiterar que la presencia de observadores nacionales e internacionales, en los próximos comicios en Nicaragua, es importante para que sus resultados sean reconocidos como creíbles por la comunidad internacional y los mismos nicaragüenses.
Callahan considera que esa demanda se expresa con fuerza en la reciente encuesta de la firma CID-Gallup, en que la mayoría de encuestados se opone a que se prohíba la presencia de observadores en las elecciones.
“Lo que yo encontré muy interesante (..) es que más del 70 por ciento del pueblo nicaragüense quiere ver observación, y esa es nuestra posición”, dijo Callahan.
Expresó que “el pueblo habla a través de las urnas y es responsabilidad de todo gobierno en el mundo respetar los resultados de una elección”.
La misión del Centro Carter llegó días después de que el presidente Daniel Ortega acusara a EE. UU. y la Unión Europea (UE) de pretender “intervenir” en las elecciones a través de los observadores.
Luego, el presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, dijo que “Nicaragua no puede seguir manteniendo esos niveles de intervención” de los observadores electorales. Anunció por tanto que solo permitirá “acompañamiento” electoral.
“Yo no sé cuál es la diferencia, quizás es una diferencia semántica”, dijo Callahan al referirse a la sustitución de observación por acompañamiento.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A