Esperanza Castillo

Nuestro mejor recurso económico

.. .Cuando salí de mi tierra volví la cara llorado porque lo que más quería atrás me lo iba dejando.. . Canción El emigrante


En los últimos, años jóvenes preparados intelectualmente abandonan el país motivados a emprender un viaje casi siempre sin retorno; empujados por la situación político-social, con sueños truncados y cansados de tocar puertas y que estas no se les abran. Una vez en el exilio encuentran consuelo en redes sociales tales como: facebook, twitter, skype o simplemente dormir y “soñar” que están en su hogar.

En este artículo no pretendo restarle importancia a las emigraciones en la historia mundial; estas se han dado por diferentes motivos y en todas las etapas de la sociedad. Transcurren por desastres naturales o guerras civiles teniendo por resultado una post-crisis y las consecuencias son igualmente destructoras, en esta batalla lo que muere es el espíritu, añorando la tierra que los vio nacer, alejados de la familia y teniendo que reinventarse en tierras ajenas.

Estos jóvenes se van como una mercancía más, lo que los lleva a formar parte de un rubro de la economía nacional «exportación de mano de obra». Eligen países preferiblemente desarrollados o en vías de desarrollo aunque al final se conformen con cualquier país que les brinde oportunidades, no importándoles el tener que desempeñar trabajos muy pesados y por debajo de su preparación académica, además de carecer de servicios sociales. Entre los trabajos que realizan encontramos jardineros, domésticas, niñeras, maestros, mecánicos, etc. Estos jóvenes no se limitan a la descripción de su trabajo ya que por su nivel académico van más allá; tal es el caso de las domésticas/tutoras, meseros/bilingües, jardineros/agrónomos, mecánicos/ingenieros, etc. creando así una antipatía entre los locales.

La emigración afecta tanto a los que se van como a los que se quedan y nadie termina ganando con este desmembramiento familiar ya que la primera escuela es el hogar donde aprendemos valores morales, instrucción académica y obtenemos la energía y el consuelo ante tantas dificultades las que siempre son infaltables. Ninguna familia es igual sin uno o varios de sus miembros, una gran mayoría a falta de un mentor y por el descontento social se involucran en pandillas. Del emigrante solo sabemos la parte bonita «las remesas» y si bien es cierto que simbolizan un gran desahogo a nuestra frágil economía, no es la mejor opción para el futuro de nuestros hijos ya que trae consigo un aletargamiento de la sociedad receptora.

Es paradójico que mientras estos profesionales ayuden a la economía de los países adoptivos con su mano de obra calificada, barata y alta disposición dejen atrás a familias que carecen de educación y afecto, ese que únicamente lo proporciona la unidad familiar. Es improbable llegar a tener una sociedad próspera cuando una parte de sus hijos están en el extranjero por situaciones políticas-económicas.

Es deber del Gobierno el retener estos jóvenes e infundirles espíritu emprendedor, crear fuentes de trabajo y realizar programas de reinserción para aquellos que regresan. Hoy en día Gobierno y políticos se preparan para la “competencia” electoral 2011-2016, mientras existen mega proyectos que adormecen, tales como el canal seco o húmedo, puerto en el Atlántico, zona libre de comercio, carretera costanera, etc. Es el resultado de la inoperancia de las autoridades competentes teniendo como resultando un clima inapropiado para la inversión extranjera.

Nuestra situación socio económica es como un paciente enfermo que se encuentra con una gran hemorragia (dependencia de productos importados y desintegración familiar), donde se recurren a transfusiones de sangre (remesas y ayudas internacionales) con consecuencias negativas para el país. ¿Qué pasará cuando ya no tengamos sangre para este paciente?

La autora es consultora turística

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COMENTARIOS

  1. Antonio chavarria
    Hace 15 años

    Excelente tu comentario. Dios quiera que el gobierno se de cuenta que es dañino exportar el capital humano, soy inmigrante y quiero regresar a mi patria si hay mejores oportunidades. Un abrazo, te felicito hay que pronunciarse.

  2. pedro
    Hace 15 años

    que desgracia a caido en nuestro pais

  3. Fernando
    Hace 15 años

    Lamento informarle que lo que usted llama juventud intelectualmente preparada,en los paises desarrollados demuestran en su mayoría,una falta de preparación,conocimientos y de ortografía,que hace que uno sienta sonrojo de ser Nica.No por mucho repetir una mentira,se convierte en verdad.No es que se tengan que conformar con trabajos inferiores a su preparación,es que a igualdad de titulación ,las diferencias con los de los paises desarrollados es infinita.No hay más ciego que el que no quier

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