Morales señaló, en un pronunciamiento publicado ayer en los diarios locales, que la cadena de hechos sangrientos desatados con la matanza de 27 campesinos “sigue incontenible, cobrando vidas en proporciones nunca antes vistas ni aún durante los años del conflicto armado”.
El pronunciamiento anota que solo el 14 y 15 de mayo último fueron asesinadas cerca de 50 personas, a las que se suma la aparición del cadáver desmembrado del auxiliar fiscal del Ministerio Público, Allan Tolinsqui, entre otros.
Según Morales, todos estos hechos lo que tienen en común es “el colapso del sistema de seguridad y justicia”.
“Es motivo de profunda preocupación comprobar cómo en esta vorágine de sangre se sigue degradando el valor supremo del respeto a la vida, a la integridad y dignidad de la persona humana”, subraya el defensor de los derechos humanos en Guatemala.
Asegura que la violencia y la criminalidad no solo se han salido de control, sino que los criminales están acudiendo a prácticas brutales, cuyo propósito “es someter a la nación al imperio del terror y la impunidad, doblegar la voluntad del país para mantenerlo como rehén de actividades ilegales”.
El procurador alerta a la sociedad guatemalteca sobre el riesgo de que el clima de violencia, inseguridad y terror, alentado por aviesos intereses criminales, derive hacia una mayor poralización, y llama a la unidad nacional para hacer frente a estos flagelos.
Morales hace un llamamiento para “no doblegarnos ante el crimen, la violencia y la impunidad” y reconoce que “vivimos un momento extremadamente difícil”.
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GUATEMALA/AFP/ACAN-EFE
El Presidente de Guatemala, Álvaro Colom, prometió ayer “capturar a todos” los miembros del cártel mexicano Los Zetas, al que se le atribuye la masacre de 27 campesinos en una finca, el 14 de mayo, y el asesinato de un fiscal esta semana.
Los Zetas “andan como ratones, corriendo por todo el país, pero los vamos a capturar a todos”, aseguró el mandatario en su programa radial semanal.
“Las fuerzas de seguridad han tomado el total control de Petén”, destacó Colom en alusión al departamento norteño, fronterizo con México, escenario de la masacre de los 27 campesinos.
El fiscal auxiliar Allan Stowlinsky Vidaurre fue secuestrado el lunes y su cadáver descuartizado fue hallado el martes en Alta Verapaz, región vecina a Petén, con un mensaje firmado por Los Zetas, que operan con impunidad en gran parte del territorio guatemalteco.
Ahora estamos viviendo una severa agresión del narcotráfico”, por lo cual se debe adoptar una estrategia de lucha regional para combatirlo, afirmó Colom.
Recordó que los países de Centroamérica solicitarán financiamiento de la comunidad internacional en una reunión sobre seguridad regional, que se realizará en junio en Guatemala.
16 DETENIDOS
Por otra parte, unos 16 presuntos miembros de Los Zetas, entre ellos al menos cinco mexicanos, han sido capturados por las autoridades de Guatemala tras la matanza de los campesinos, atribuida a ese cártel mexicano.
El ministro guatemalteco del Interior, Carlos Menocal, informó que solo ayer 10 personas sindicadas de pertenecer a Los Zetas fueron capturadas en operativos realizados en las regiones norteñas de Petén, Huehuetenango y Totonicapán.
El resto de los sospechosos han sido aprehendidos en diversas operaciones desarrolladas en los últimos diez días en el norte de Guatemala, incluida la región de Petén, declarada en estado de sitio tras la masacre.
En Huehuetenango fueron capturados el martes los mexicanos Mario Díaz Farfán, Luis Arturo Ortiz García y Víctor González Aburto, además de cuatro guatemaltecos, dos de ellos identificados como Wilmer Pérez y Emerson Sajbá.
A los siete detenidos se les encontraron documentos que los vinculan con Hugo Álvaro Gómez, alias “Comandante Bruja”, un exmilitar del grupo elite guatemalteco “kaibiles”, detenido dos días después de la matanza en Petén.
El martes el presidente Colom informó de la captura en Petén del guatemalteco Elder Estuardo Morales Pineda, alias “El Pelón”, señalado de ser un “alto mando” de la facción “Zeta 200”, a la que se responsabiliza por la matanza del 14 de mayo en una finca de esa región selvática fronteriza con México y Belice. También el martes fueron detenidos los mexicanos José Luis Santiago Morales y Jonathan Maldonado.
Las autoridades también han incautado 26 fusiles y escopetas, 10 pistolas, 3 granadas, 72 tolvas, 16 vehículos todoterreno y uniformes similares a los que utiliza la Policía y Ejército de Guatemala.
El ministro Menocal explicó que aunque todos los capturados pueden tener vínculos con el grupo mexicano de Los Zetas, todavía falta recolectar evidencias para ligarlos a la masacre de los labriegos.
Según las investigaciones, los 27 campesinos asesinados, de los cuales 25 fueron decapitados, eran trabajadores de Otto Salguero, hijo del propietario de la finca donde ocurrió el suceso. Salguero, quien se encuentra con paradero desconocido, era buscado por sicarios de Los Zetas porque les robó unos 2,000 kilos de cocaína y luego los comenzó a extorsionar. Al no hallarlo, asesinaron a los campesinos.
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