Por René Cárdenas
Ayer no podía faltar al primer juego de la serie de tres entre los Astros y los Dodgers en el Parque Minute Maid. Por circunstancias de la vida, estos son los equipos que favorezco con mis simpatías. Quizá esto se deba a los 45 años de mi vida que he dedicado en cuerpo y alma a las dos organizaciones en radio, televisión y prensa escrita.
Tengo casi un año de estar leyendo acerca de la tragicomedia que se ha venido desarrollando en Los Ángeles en lo que se refiere al divorcio de los dueños, Frank McCourt y Jamie McCourt. Al principio creí que apenas era una ligera desavenencia entre marido y mujer, pero entre más leo, más pena me da. Es un divorcio con todos los pitos y campanas y el toque hollywoodense que uno se pueda imaginar.
Ah, pero eso es nada. El equipo de los Dodgers es el motivo de la discordia. El marido quiere ser el dueño y, la esposa, también. En California, las propiedades de una pareja se divide por partes iguales, o como se dice comúnmente, mita y mita a la hora de un divorcio.
Sin ser experto, el sentido común me indica que en todo negocio tiene que haber alguien que lleve la voz cantante para que prospere o que una de las partes posea más del 50% de las acciones. En este caso, repito, las acciones están divididas por partes iguales.
Eso me hace pensar en un equipo de beisbol que tenga dos dirigentes que actúen al mismo tiempo. Sería una locura, ¿no es cierto?
Según lo que he captado leyendo el rotativo Los Ángeles Times, es que ambos, Frank y Jamie, usaron el fondo general del equipo, unos US$120 millones para uso personal. Compra de propiedades carísimas y el corrido de una vida de millonarios extravagantes, algo así como un gasto de US$100 mil lapas verdes en peinados. Los hijos con nombramientos fantasmas en la organización con salarios verdaderamente exagerados. La lista de desmanes es larga. En otras palabras, el equipo ha sido víctima de un mal manejo en lo que a finanzas se refiere.
No me explico cómo McCourt pudo comprar el equipo a crédito. Tampoco comprendo cómo MLB aprobó dicha compra sabiendo que esta persona no contaba con suficiente dinero para operarlo.
La semana pasada corrió el rumor que McCourt no tendría dinero para pagar la planilla de la segunda quincena de Mayo. El nuevo rumor es que sí tiene suficientes fondos para cumplir. La pregunta que algunos se hacen es que si tiene la plata para pagar la primera quincena de junio.
Todo parece indicar que McCourt quiere que MLB apruebe un contrato de tres billones de dólares por los derechos de televisión que ofrece FOX para cubrir los juegos de las próximas 20 temporadas. FOX adelantaría a McCourt US$300 millones para resolver todos los problemas de finanzas. Hasta el momento no se sabe porqué el Comisionado Bud Selig se niega a dar la aprobación. Yo imagino que tendrá sus razones. Varios equipos de las Grandes Ligas han sido ayudados con dinero por MLB.
Todos conocemos que los Mets están sufriendo profundos problemas económicos y MLB los está tratando con guantes de seda, pero el tratamiento con respecto a McCourt parece ser diferente.
MLB consiste de la partición de 30 equipos. Esto quiere decir que si un club enfrenta problemas económicos, los otros 29 tienen que aportar dinero para cubrir necesidades. Me da la mala espina que estos 29, no tienen deseo de cubrir las de McCourt.
Si MLB quita el equipo a McCourt y lo vende para pagar todas las deudas, el precio sería menor que si la familia lo vendiera. Esa es la razón por la que la señora McCourt quiere que se venda pronto. Todo parece indicar que un juez de Los Ángeles, decidirá el 22 de junio acerca de esta venta. Mientras tanto, la organización azul sigue siendo el hazmerreír del beisbol en la Liga Nacional.
Para desdicha del equipo, un aficionado de los Gigantes de San Francisco, fue agredido por un par de fanáticos de los Dodgers en la plaza de estacionamiento de Dodger Stadium y la persona continúa en malas condiciones en un hospital de San Francisco. He ahí una demanda que McCourt tiene que resolver, especialmente porque meses antes, para ahorrar gastos, el estacionamiento dejó de tener un jefe supervisor.
Peter O´Malley vendió el equipo de los Dodgers como una sola entidad a FOX y, más tarde, McCourt lo compró igual, pero por razones de su propia conveniencia, dividió el paquete. El club de Los Dodgers es una entidad y la plaza de estacionamiento es otra.
Últimamente los aficionados en Dodgers Stadium están viendo inusitados movimientos de un sinnúmero de vehículos de la policía en la plaza de estacionamiento. Los Dodgers tienen que pagar todo ese servicio a la policía. Una persona no autorizada para hablar a nombre del equipo, me dijo que el club está pagando de US$80 mil a US$100 dólares por juego por todo este servicio.
Ojala sea cierto el rumor que McCourt tiene la plata para cubrir esta quincena del mes. Y ojala tenga suficientes fondos para pagar la primera quincena de junio. De esta manera, los aficionados dejarían de preguntar a los Dodges que si recibirían pago al final de este mes.