El autor del crimen contra Norberto Franco Quintero, de 66 años, fue capturado de forma rápida por oficiales del Distrito Ocho, una hora después de ejecutado el hecho. Carlos Francisco González Rugama, de 30 años, alias “Pancho”, fue detenido en un predio baldío, ocupándole la Policía el machete que usó para privar de la vida a Quintero.
Según Ramón Peña, investigador de hechos relevantes de la delegación policial en Tipitapa, el machete tenía las manchas de sangre correspondientes al ahora occiso.
La víctima en el momento del suceso recibió dos machetazos en la cabeza y varias estocadas en el mismo lugar que le provocaron las heridas que le desprendieron la masa encefálica.
El juez Walter Centeno programó la audiencia preliminar para mañana lunes por el delito de homicidio contra Norberto Quintero.
El desafortunado perdió la vida cuando no quiso entregar 10 córdobas a González Rugama, quien lo amenazó con un machete para luego matarlo, porque no le dio gusto en sus exigencias. El fallecido se ganaba la vida vendiendo morongas en las calles del barrio Yuri Ordóñez a bordo de su bicicleta.
También deben dar a conocer si hay expendios de droga, ya que se les dará la debida protección cuando lo denuncien ante las autoridades respectivas.
Los familiares afectados por la muerte de un ser querido, asesinado en manos de delincuentes siempre deben revelar si alguna vez la víctima fue intimidada por su victimario, ya que problemas antiguos representan un peligro por las rencillas personales.
En el caso de los jueces, la población pide actuar de manera justa al dar a conocer un dictamen.
No olvidar que a las personas que están siendo amenazadas por delincuentes deben mantener la calma y denunciar a otras personas que les pueden ayudar.
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El hecho ocurrió el viernes por la mañana en el barrio Yuri Ordóñez, de Tipitapa, cuando el infortunado se detuvo en una tortillería para comprar, porque trabajaba vendiendo morongas con tortillas cuando se le acercó el sujeto solicitándole el dinero.
Primero la víctima fue atendida en el Hospital Yolanda Mayorga, de Tipitapa, luego fue remitido al Hospital Antonio Lenín Fonseca, pero falleció antes de llegar al centro asistencial.
Los vecinos al momento del crimen sangriento le gritaron a “Pancho” que dejara de machetear a Quintero, pero no los escuchó y más bien los amenazó con agredirlos si se metían.
Después de cometer el ilícito, el hombre se fue a su casa, de donde luego huyó hacia un predio baldío que está en el barrio Orontes Centeno, donde lo capturó la Policía.
Los vecinos de Quintero esperan que haya justicia “porque no es posible que gente trabajadora muera”, dijeron los conocidos de la víctima.
Según algunos testigos que se negaron a dar los nombres, cerca de ese lugar existen muchos expendios de droga que ponen en peligro de los ciudadanos, por lo que exigieron a la Policía que les brinden mayor protección por el peligro que eso representa para la niñez y la juventud de la localidad.

La esposa de la víctima, Esmilce Báez, dijo a las autoridades que la muerte de su ser querido les dejó un enorme vacío porque se caracterizaba por ser un hombre trabajador.
“Era tan responsable que él prefería trabajar duro antes de dejar a sus hijos pasando hambre y ahora que ya estamos viejos, siempre se preocupaba por llevar el pan de cada día a la casa”, manifestó.
Esmilce hizo un llamado a todos los jueces para que pongan la mano en su corazón ante ese caso donde se encuentra de por medio la vida de una persona inocente, que lo único que hizo fue negar dinero a un delincuente.
Este caso se convierte en uno de los más sonados en el municipio de Tipitapa, donde un trabajador pierde la vida de forma trágica.
Otro de los casos aún recordados fue el del repartidor de Yumis, a quien se le llevaron 6 mil córdobas y celulares cuando este entregaba mercadería en uno de los barrios de ese municipio, donde un sujeto armado le disparó en el pecho causándole la muerte instantáneamente.
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