CORRESPONSAL/ MASAYA
El terremoto que sacudió la ciudad de Masaya en julio de 2000 dejó muchas casas destruidas que a la fecha son ruinas inhabitables y, además, un peligro eminente para los transeúntes y vehículos que pasan a sus orillas.
Según estimaciones del Cuerpo de Bomberos de Masaya, actualmente en esta ciudad puede haber alrededor de una veintena de edificaciones que están en ruinas. “De todas las ruinas, la más visible y peligrosa es el antiguo teatro González, la cual, según un estudio que realizamos, representa un gran peligro para los ciudadanos que pasan por ese punto”, recordó Javier Robleto, mayor del Cuerpo de Bomberos de Masaya.
Agregó que la vicealcaldesa de Masaya, María Elena Velázquez, orientó que necesitaba una evaluación sobre la infraestructura del antiguo teatro González, y “sinceramente concluimos que esa infraestructura no muestra gran seguridad, sino que está propensa a colapsar a corto plazo”,
Además dijo que las otras edificaciones que actualmente se convirtieron en ruinas son de menor altitud, pero que igual representan peligro, ya que si se registra un sismo de 7 grados a 8 grados en la escala de Richter van a caer.
PELIGROSAS
“Estas ruinas al pasar el tiempo se vuelven más peligrosas, más con la caída del invierno, el agua debilita las paredes. Considero que tenemos que reducir esa vulnerabilidad, pero lastimosamente no hemos tenido una reunión interinstitucional todavía para abordar este tema”, recalcó el jefe de los bomberos.
Consideró en ese sentido que todas las instituciones deben asumir su parte para demoler esas estructuras, “porque hay que garantizar lo más pronto posible la seguridad ciudadana”.
REFUGIO DE DELINCUENCIA
Por su parte, Ligia Arauz, directora de Gestión Ambiental de la Alcaldía de Masaya, dijo que, en el caso del teatro González, es un área insalubre, porque así lo determinó el Minsa, por ser foco de vectores contaminantes.
“Además la Policía ha dicho que es una zona de alto riesgo, porque cualquier persona se puede introducir para hacer fechorías”, refirió.
Reveló la funcionaria que han tratado de comunicarse con los dueños, pero parece que realmente no existen, ya que no están registrados. “Esperamos que se tomen las medidas legales sobre ese lugar, para que pueda ser declarado de utilidad pública y así poder actuar”, refirió la funcionaria.
DIAGNÓSTICO
Bernardino Bermúdez, jefe de la oficina del Sistema Nacional de Prevención y Atención de Desastres Naturales (Sinapred) en Masaya, dijo que actualmente realizan un diagnóstico para valorar cada una de las viviendas que podrían demolerse o remodelar (quedar en pie). El diagnóstico casi finaliza y será presentado a la Alcaldía de Masaya.
Añadió que han visitado a las familias que habitan en algunas de las ruinas, con el fin de explicarles los riesgos a los que se someten si continúan habitándolas.
Yubrank Suazo, poblador del barrio San Jerónimo, de Masaya, opinó que las ruinas deben ser demolidas porque no tienen ningún rol activo en la ciudad. “Creo que la Alcaldía debería buscar cómo darle mejor uso a las casas que aún tienen salvación o donárselas a algunas instituciones que le puedan dar el mantenimiento necesario, porque si las van a dejar como centro histórico colonial, deberían definir partida presupuestaria”.
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