Miles de dificultades enfrentan los habitantes de Malacatoya y otras comunidades para poder salir, peor ahora que no funciona la barcaza que los transporta de un lado a otro del río El Paso. LA PRENSA/L.VARGAS

Odisea para viajar

Este martes una mujer embarazada rompió fuente y fue trasladada en la ambulancia del centro de salud de Malacatoya hasta el límite del río El Paso de Panaloya. Ante la falta de la barcaza, que está dañada desde hace un mes, fue subida a una canoa para cruzar a la otra orilla del río.

CORRESPONSAL/ GRANADA

Este martes una mujer embarazada rompió fuente y fue trasladada en la ambulancia del centro de salud de Malacatoya hasta el límite del río El Paso de Panaloya. Ante la falta de la barcaza, que está dañada desde hace un mes, fue subida a una canoa para cruzar a la otra orilla del río.

Ahí un equipo médico la esperaba con una ambulancia para llevarla hasta el Hospital Amistad Japón Nicaragua. La parturienta iba canalizada con suero.

“Hacemos un llamado urgente al Gobierno municipal, pues la falta de la barcaza es muy grave porque los pacientes tienen que pasar muchas incomodidades y riesgos para poder llegar al hospital”, dijo el doctor Sergio Urbina, responsable del sector norte de los centros de salud de Granada.

Urbina dijo que se invierten más recursos humanos y económicos, pues se debe movilizar dos ambulancias y personal médico para ambas unidades y a veces se debe dar la vuelta por Tipitapa.

En cuanto a los buses, de los cuatro que funcionan en la ruta Malacatoya-Granada, solo dos están trabajando. Uno lleva pasajeros de Malacatoya y las comunidades aledañas hasta el limite del río El Paso y al otro lado del río, otro bus espera para ir a Granada.

En esta odisea se trasladan hortalizas, arroz, leche, sus derivados, pescado y otros, si coinciden con el bus. De lo contrario se queda la mercadería, como sucedió con cinco sacos de chiltomas esta semana.

Silvio Jaime refirió que ahora gastan 70 córdobas para ir a Granada y antes costaba 30 córdobas. Reclamó a las autoridades competentes por no controlar a los transportistas que cobran lo que les da la gana y dejan al usuario vulnerable. Rosa Garay dijo que llevan un mes sin la barcaza y pide que se agilice su reparación.

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