CORRESPONSAL /COSTA RICA
Costa Rica amaneció una vez más con su seguridad vulnerada. Esta vez por un frustrado intento de fuga de siete reos peligrosos que generaron un motín con rehenes incluidos en La Reforma, en Alajuela, considerada la cárcel de mayor seguridad del país.
El saldo final tras un tiroteo con cuerpos especializados del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) fue de tres muertos: El temido reo nicaragüense Erlin Hurtado Martínez y otro de nombre Johnny Rodríguez Moya.
También falleció Francis Moisés Morales Fallas, vigilante de la cárcel. En el tiroteo seis personas resultaron heridas.
El nicaragüense Hurtado era conocido en Costa Rica por haber protagonizado un asalto frustrado en una agencia bancaria en 2005, que luego desembocó en una toma de rehenes que dejó un saldo de nueve fallecidos, incluido dos hermanos del nicaragüense que pertenecían a una banda de asaltantes.
El director del OIJ, Jorge Rojas, señaló la existencia de funcionarios carcelarios corruptos que habrían facilitado celulares, armas y copias de las llaves de las celdas donde estaban recluidos los prisioneros que planificaron la fuga.
“Efectivamente es muy lamentable aceptar o ver como una realidad que los delincuentes que propician esta fuga tenían llaves de la celda de máxima seguridad de este país”, reconoció Rojas.
Quien habría fraguado la fuga es el narcotraficante Jovel Araya, que salió ileso en el tiroteo.
Por su parte, el nicaragüense Erlin Hurtado salió primero de su celda con un arma calibre 38 y luego Araya.
Ambos le quitaron el arma a un vigilante y luego secuestraron en las oficinas administrativas a 15 personas de la cárcel.
Con las llaves abrieron 40 celdas de 70 de máxima seguridad que existen en La Reforma, pero no todos se sumaron al intento de fuga.
“Los delincuentes iban abriendo las diferentes celdas del resto de detenidos de máxima seguridad”, explicó Rojas.
El objetivo, según Rojas, era tomar como rehenes al menos a 16 funcionarios de Adaptación (Social) que estaban en esa prisión de máxima seguridad.
HUBO GRAN CONFUSIÓN
El enfrentamiento ocurrió después de las 6:00 p. m., del miércoles, en una lucha cuerpo a cuerpo entre prisioneros y policías.
Los oficiales no podían diferenciar bien a los rehenes de los reos porque todos estaban bajo una cobija e iban hacia la armería de la cárcel, donde los delincuentes pretendían obtener más armas.
PELIGROSO ARMAMENTO
Fuera del centro penal había una camioneta con fusiles AK-47, diez bolsas con 1,200 municiones, granadas de fragmentación, alimentos y casas de campaña. En el vehículo los reos pretendían huir, presuntamente hacia Nicaragua, de donde era originario Hurtado.
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