Londres/ EFE
Las violaciones y los abusos sexuales en Nicaragua, la mayoría de niñas menores de 17 años, volvieron a ser en 2010 «generalizados», según denunció hoy Amnistía Internacional (AI), que no aportó cifras concretas.
En su informe anual sobre los derechos humanos en el mundo, la organización no gubernamental afirmó que «los esfuerzos oficiales para combatir la violencia sexual contra mujeres y niñas no fueron eficaces».
AI recordó que la ONU pidió el año pasado a Nicaragua que adoptase «medidas urgentes» para erradicar ese tipo de violencia, pero el Gobierno «no puso en marcha ningún plan integrado de acción» al respecto, añadió.
Además, la organización criticó que siguiera en vigor el pasado año la prohibición de todas las formas de aborto, pese a que cinco comités de la ONU, según AI, pidieron que sea despenalizado y que se ponga «fin a esta grave violación de los derechos humanos de mujeres y niñas».
La ley no permitía ninguna excepción «y se negó el derecho a un aborto sin riesgo y legal a las mujeres y niñas embarazadas como consecuencia de una violación o cuya salud corría peligro si continuaba el embarazo», insistió Amnistía.
Añadió que, pese a la «urgencia» de la situación y a haberse comprometido a hacerlo antes de mayo de 2009, la Corte Suprema de Justicia nicarag ense no resolvió un recurso sobre la constitucionalidad de la ley que prohibía todos los abortos.
AI, por otra parte, consideró que la «preocupación por la independencia del poder judicial aumentó después de meses de agitación en la Corte Suprema de Justicia».
Recordó que la crisis comenzó en enero de 2010 cuando el presidente Daniel Ortega emitió un decreto que puso fin al mandato de 8 de los 16 jueces aliados del opositor Partido Liberal Constitucionalista, y que en julio la Corte Suprema resolvió que el decreto era legal y vinculante.
La nueva Corte Suprema, agregó AI, decidió en septiembre que no era aplicable la limitación del mandato presidencial a dos periodos no consecutivos.
Ortega, quien gobernó de 1984 a 1990 y por segunda vez para un período que comenzó el 10 de enero de 2007 y finaliza el 10 de enero de 2012, fue designado en febrero de nuevo candidato presidencial para los comicios de noviembre por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional.