QUITO/EFE
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, abandonó ayer la euforia inicial sobre el referendo del sábado al ver que en sus dos propuestas principales —la creación de un comité para reformar la justicia y un consejo para regular contenidos de la prensa— el país está dividido a la mitad.
Con algo más del 40 por ciento de los votos escrutados, el “sí” gana al “no” por márgenes en general estrechos en nueve preguntas, pero pierde por una décima en la que plantea crear un órgano para regular los contenidos sexuales, violentos o discriminatorios de la prensa.
Organizaciones de periodistas afirman que ese órgano se podría usar para “censurar” a los medios privados, pero Correa señala que la meta es mejorar la calidad de la información.
Según los últimos datos, tan solo gana por aproximadamente tres décimas la propuesta de crear un comité temporal para reformar la justicia. Esta es la pieza clave del referendo, pues a través de ese órgano Correa ha prometido hacer una depuración de magistrados y acabar con la deficiencia y “corrupción” en el sistema judicial.
La oposición mantiene, por su parte, que se trata de una medida que acaba con la independencia de la función judicial y con la que el mandatario amasará más poder. Según la ley electoral, las propuestas se aprobarán o rechazarán por cualquier margen, por pequeño que sea.
El “sí” mantiene una ventaja de entre 1 y 8 puntos porcentuales en las otras preguntas, que tratan temas diversos como la ampliación de la prisión preventiva, la prohibición de los casinos y de las corridas de toros.
Los resultados han dado alas a la oposición, que ha hecho campaña sin una figura aglutinadora que hiciera contrapeso a Correa.
El foco más potente de rechazo a las preguntas llegó de antiguos colaboradores del presidente, que criticaron el referendo desde la izquierda. Gustavo Larrea, uno de los fundadores del oficialista Movimiento Alianza País y exministro de Correa, afirmó que lo ajustado de la votación demuestra que el mandatario ha perdido fuelle electoral.
Del mismo modo, Fabricio Correa, hermano mayor del presidente, manifestó que el resultado del referendo es “un duro golpe” para el mandatario. “El sí perdió porque carece de legitimidad al no tener la mayoría, el 50 por viento más uno de la voluntad”, afirmó.
Larrea, por su parte, destacó que la oposición está “satisfecha” con el resultado, en vista de que, a su criterio, Correa movilizó al Estado de forma ilegal en la campaña, en la que ministros y gobernadores oficialistas promovieron el “sí”, dijo.
El jefe de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), Enrique Correa, pidió ayer un mejor control de los gastos de campaña y del uso de recursos del Estado, aunque no aclaró si se refería al Gobierno o a la oposición.
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