Independientemente de que llueva o no, el bochorno se siente en mayo, porque es uno de los meses más calientes. Muchas familias recurren a las piscinas para refrescarse. LA PRENSA/ARCHIVO/B. PICADO

Lluvias de mayo refrescan poco

Normalmente no hay nada mejor que un “chaparrón” cuando el calor se vuelve insoportable. Sin embargo, esto no necesariamente se cumple en el mes de mayo, ya que se trata de uno de los meses más cálidos del año.

Normalmente no hay nada mejor que un “chaparrón” cuando el calor se vuelve insoportable. Sin embargo, esto no necesariamente se cumple en el mes de mayo, ya que se trata de uno de los meses más cálidos del año.

No importa si llueve. En Chinandega las temperaturas ya han llegado a los 41.0 grados Celsius en mayo, mientras que en León pueden alcanzar los 40.0 grados.

Esas temperaturas son altas, especialmente si se toma en cuenta que cuando el cuerpo humano supera los 38 grados Celsius se considera que tiene fiebre, con los síntomas reconocidos, entre ellos el malestar general, dolores de cabeza, temblores, escalofríos o delirio.

La semana pasada Masaya superó dos veces su norma histórica de altas temperaturas, es decir, que nunca había hecho tanto calor en mayo como este año en esa ciudad. Alcanzó los 36.8 grados Celsius.

“En estos días de mayo hay un ambiente muy caluroso, porque es un mes de transición, el viento prácticamente se ha presentado calmo, no hay movimiento del aire, entonces se mantiene más el calor”, explicó Rafaela Ñurinda, meteoróloga del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

Mayo es el mes en el que termina la temporada seca del año en Nicaragua, para darle lugar a la época húmeda. Se pasa de los meses secos a los lluviosos. Es el tercero más cálido, después de abril y marzo.

Esto explica en parte por qué, aunque llueva, el calor no necesariamente desaparece.

“Después de que llueve queda un ambiente bochornoso, entonces, no sube tanto la temperatura, pero la sensación que se mantiene es de calor y si no hay viento, se siente más”, dijo Ñurinda.

El caso es que cuando llueve por la tarde, después de que hubo sol durante todo el día, la frescura del agua no alcanza para apaciguar tanto calor.

“Si por la mañana hubo sol, y por la tarde se nubla, habrá calor, porque la radiación solar (sobre la tierra) no escapa tan rápido”, explicó la especialista.

Así que es probable que no todas las lluvias de esta semana refresquen el ambiente, ya que en todas las cabeceras departamentales del país las temperaturas más altas están sobre los 35 grados Celsius o cerca de los 40 y todavía no se llega al límite.

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