Desde Osaka, Japón
El japonés Koki Kameda se impuso por nocaut técnico en el round 12 al aguerrido retador nicaragüense Daniel “General” Díaz, en pelea que tuvo como escenario el Gimnasio de la Prefectura de Osaka.
Unas 10 mil personas se congregaron en este gimnasio para ver en acción a Kameda en su primera defensa de la corona gallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Y el espectáculo brindado por Díaz cumplió con las expectativas de la afición japonesa, que reconoció su bravura y gallardía.
“Gran pelea, gran pelea”, comentó brevemente en español Kameda, luego de finalizado el combate. “Muy bueno, fue muy bueno”, reiteró.
A pesar del buen espectáculo que brindaba, las tarjetas de los jueces favorecían ampliamente a Kameda 108-110, 107-101 y 107-101, gracias a una caída en el octavo asalto.
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Y es que la defensa de Kameda no resultó fácil como esperaba. En los primeros rounds se encontró un espigado rival que trató de marcar su distancia, controlarlo con su jab y someterlo con derechas.
Pero Kameda exhibió sus mejores recursos al someter a Díaz. A pesar que no cedió terreno en los primeros rounds, Kameda lució mejor, golpeando con mejor frecuencia al retador pinolero.
En el tercero, Díaz logró controlar la distancia y salió adelante en un ajustado round, pero en el cuarto se produjo un choque de cabezas no intencional que provocó un gran corte en la ceja derecha del pinolero, que incluso obligó a una visita a un hospital en Osaka donde recibió cuatro puntos quirúrgicos.
En el quinto y sexto Kameda volvió a tomar control de las acciones, pero en el séptimo Díaz sacó la mejor parte. Sin embargo, Kameda demostró ser un buen campeón, de muy buenas condiciones, porque siempre presionó al retador nicaragüense.
Esa presión dio buenos frutos en el octavo, cuando Díaz se fue a la lona sin un aparente golpe que sacudiera su humanidad. En esta confusa caída, hubo un enredo entre las piernas de ambos peleadores, y Díaz terminó empujado, en la lona, provocando un conteo de protección del árbitro Mark Nelson.
A partir de este momento, Kameda presionó aún más las acciones, buscó el nocaut a toda costa, hasta que en el último round, antes de iniciarlo, Díaz decidió abandonar por el corte en su ceja derecha y un fuerte dolor en la mandíbula que provocó la visita a un hospital de Osaka, en donde se confirmó que no hay fractura.
“Me da vergüenza que la pelea haya terminado de esta manera, pero el dolor en la mandíbula era insoportable. Desde el décimo sentí ese fuerte dolor y decidí abandonar para no poner en riesgo mi carrera en el boxeo”, explicó el batallador pugilista nica.
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