Por E.J. Tamara
LOS ANGELES/AP
La traficante de drogas Teresa Mendoza podrá no temerle ni a las mafias ni a la muerte, pero la actriz Kate del Castillo, quien da vida a esta singular antiheroína en La reina del sur, dice que no planea regresar a vivir en México por miedo a la narcoviolencia.
- Del Castillo dijo que vive contenta con su esposo quien la llevó hasta el lugar de la entrevista junto a su perrita Lola pero por ahora no quiere tener hijos.
- Es difícil no vernos, luego vernos, pero es que no creo que existan las relaciones normales, al menos entre actores, pero a los dos, al menos a mí, me sirve el espacio. Nos reencontramos con más gusto, añadió sobre su marido, con quien se casó en septiembre del 2009.
Acotó que con su esposo experimenta los altibajos usuales de pareja. Díaz, galán de la telenovela
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“No salí por la violencia en México… Pero definitivamente no he vuelto por la violencia, ni quiero volver, o sea, no por el momento”, dijo la actriz durante una entrevista reciente con The Associated Press, a la que llegó con el cabello suelto, luciendo poco maquillaje.
“Sí, me muero de miedo por mis papás, mi gente y (mi esposo) Aarón (Díaz) que trabaja allá. Me da mucho miedo. Estás acá y te sientes impotente”.
Durante la entrevista, en un restaurante cercano a su casa en la zona oeste de Los Ángeles, Del Castillo lamentó que ninguna canción de Los Tigres del Norte esté incluida en La reina del sur. Fue justamente un corrido del grupo de música norteña, Contrabando y traición , el que inspiró al libro homónimo del español Arturo Pérez-Reverte, en el cual está basada la telenovela.
La reina del sur cuenta la vida de Teresa Mendoza, quien entre amores y desamores irá ascendiendo en el mundo del narco hasta convertirse en una poderosa traficante.
En la vida real, la violencia en México preocupó tanto a Del Castillo que vendió su residencia en Acapulco, a unos 400 kilómetros al suroeste de Ciudad de México, escenario de docenas de crímenes que se suman a los más de 35,000 asesinatos registrados en todo el país desde diciembre de 2006, cuando el presidente Felipe Calderón inició una ofensiva militar contra los cárteles de las drogas.
“No sé ni cómo la vendí, casi la regalé”, recordó la estrella, suspirando con un poco de angustia.
Del Castillo, quien vive en Estados Unidos desde hace varios años, resaltó que tiene sentimientos encontrados: por un lado está México, el país natal que no puede dejar de amar; y, por el otro, Los Ángeles, ciudad en la que es feliz y se siente a gusto.
“Cuando me voy de Los Ángeles me voy con mucha ilusión y cuando llego (a México) digo instantáneamente, ¡qué horror! ¡Me quiero regresar ya!”, señaló. “Pero cuando salgo de México, salgo con nostalgia, algo que no pasa cuando salgo de aquí. Nostalgia de dejar a mi familia, mi México y toda esa melancolía y romanticismo que yo tengo por México.
Teresa , viaja frecuentemente a México para trabajar con la cadena Televisa.
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