Hjalmar Ruiz Tückler

Inversiones, incertidumbre y teoría de juegos

El maestro Irving Fisher en su obra The Theory of Interest manifestaba con toda claridad que el riesgo varía inversamente al conocimiento del entorno.

Partiendo de que la vida está llena de incertidumbres y de conductas estratégicas, además de la incertidumbre muy común en nuestros mercados, existe una serie de riesgos políticos en las relaciones por el poder en Latinoamérica, riesgos que lamentablemente los “operadores y expertos” de derechas e izquierdas, en la mayoría de las ocasiones son incapaces de valorar sus efectos a mediano y largo plazo en nuestras sociedades. Las “mentes brillantes” de hoy son cíclicas, su visión no va más allá de cinco años o incluso menos, porque para ellos los años electorales no cuentan por cuanto son atípicos. Lo anterior desde luego plantea un desafío en el análisis de inversiones por las innumerables variables a estudiar, entre ellas la más nueva que es “lo absurdo”.

Ya en el inicio del milenio se detecta un cambio en el modelo de crecimiento de América Latina. La transformación ocurre desde el llamado modelo sustitutivo de importaciones hacia un modelo caracterizado por la apertura comercial financiera y del mercado de capitales y por la disminución del papel del Estado como agente en la economía y el aumento de su papel como regulador.

En América Latina, la década de 1990, dio paso a un período de transición hacia un nuevo modelo de crecimiento en que los gobiernos apostaron al sector privado como agente líder del proceso y al desarrollo exportador como clave para una nueva inserción internacional. En este proceso, mientras el Estado se fue retirando de la producción y restringiendo el financiamiento de la inversión pública, los actores privados fueron asumiendo el liderazgo. Pero, a diferencia de lo esperado por los impulsores de las reformas económicas, el modelo de apertura no ha logrado estabilizar el crecimiento ni la tasa de inversión. Es indudable que las variables que contribuyen al aumento de la incertidumbre tienen responsabilidad en esto. No obstante, como excelentes investigadores del entorno, se ha respondido con la sistematización del análisis profundo de todas estas variables. De ello ha resultado la Economía de la Incertidumbre, que analiza los efectos del fenómeno que rodea la vida económica. Las empresas deben hacer frente a la incertidumbre sobre los precios, a las convulsiones políticas, a los impuestos y los tipos de interés, al rumbo del cambio tecnológico y al grado de rivalidad de sus competidores.

Una de las herramientas que más usan hoy día es la Teoría de los Juegos, que analiza los aspectos de la vida económica en los que se regatea, se negocia y se desarrollan estrategias. En la mayoría de las circunstancias son fundamentales las consideraciones estratégicas. Una empresa oligopolística debe preocuparse de la reacción de las demás a sus decisiones sobre los precios o sobre el nivel de producción. ¿Se desencadenará una guerra de precios si una de ellas baja los suyos? ¿Llevará la guerra de precios a la quiebra?.

La negociación existe incluso en la elaboración de la política económica. Cuando los gobiernos toman decisiones relacionadas con los impuestos y con el gasto, a menudo estas son el resultado de una intrincada negociación entre los partidos políticos o entre el presidente y el Parlamento o entre los numerosos intermediarios del poder que proliferan en los Parlamentos en América Latina.

La vida económica, en mayor o menor grado, está llena de riesgo e incertidumbre. Casi todas las empresas observan que los precios de sus productos fluctúan de un mes a otro; los precios del trabajo, tierra, de las máquinas y de los combustibles suelen ser sumamente variables; la conducta de los competidores no puede preverse, la de los políticos tampoco. La esencia de los negocios es invertir ahora con el fin de obtener ganancias en el futuro, haciendo de las fortunas rehenes de la futura incertidumbre. La vida económica es arriesgada y desde luego ningún estudio de las realidades de la vida económica está completo sin el análisis exhaustivo de la fascinante interrelación de la incertidumbre y la teoría de los juegos. En América Latina, Brasil y Chile han apostado a la certidumbre y el resto aún estamos intentando experimentar con la teoría de los juegos en todos los ámbitos de nuestras sociedades. En Nicaragua debemos disminuir el grado de incertidumbre para alentar la ejecución de proyectos, sobre todo de aquéllos cuyos retornos se esperan a un mayor plazo. Esta es la vía hacia el progreso.

El autor es consultor.
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