AFP
En un mundo tecnológico donde casi cualquiera puede permitirse un teléfono con conexión a internet, la decisión de Osama bin Laden de prescindir de herramientas de comunicación ayudó a traicionarlo.
A pesar de que durante años se especuló que el líder de Al Qaeda podría estar viviendo en rústicas condiciones en la frontera entre Afganistán y Pakistán, resultó que vivía en una acomodada villa de una ciudad cuartel al norte de la capital de Pakistán, Islamabad.
Pero la mansión en Abbottabad donde las fuerzas estadounidenses mataron al cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001 no tenía teléfono ni servicio de internet, según funcionarios norteamericanos, presumiblemente porque así Bin Laden pretendía evitar que lo detectaran a través de espionaje electrónico.
No obstante, la ausencia de herramientas básicas de comunicaciones modernas en una mansión tan lujosa fue citada por funcionarios estadounidenses como, precisamente, uno de los elementos que los llevó a sospechar que el lugar estaba siendo usado por el líder de Al Qaeda.
En una conversación con periodistas sobre los elementos de inteligencia que condujeron al ataque de la guarida de Bin Laden, un alto funcionario del gobierno estadounidense que pidió el anonimato dijo que era “llamativo” que “una propiedad valorada en aproximadamente un millón de dólares no tuviera teléfono ni servicio de internet”.
Mientras Bin Laden era traicionado en parte por su decisión de no equipar la mansión con algo tan simple como un teléfono, Estados Unidos, por otra parte, desplegó algunos de sus más sofisticados activos de alta tecnología para dar con él.
El Pentágono publicó el lunes una serie de fotografías satelitales del refugio de Bin Laden y un esquema de las instalaciones que incluía detalles como las alturas precisas de las varias paredes que rodeaban el complejo.
El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) citó específicamente a la Agencia Nacional Geoespacial de Inteligencia (NGA) y a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) en un mensaje a los empleados de la CIA que celebra la muerte de Bin Laden.
La NGA y la NSA con su súper secreto sistema de espionaje electrónico se ocupaban de controlar e interceptar comunicaciones en todo el mundo.
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