Las leyes
“Muchas veces las leyes son como las telarañas: los insectos pequeños quedan prendidos en ellas; los grandes la rompen”.
Anacarsis (s. VII AC-s. VII AC); filósofo escita.
Supremacía constitucional
En estos últimos días se está anunciando el desenlace fatal que muy posiblemente tendrá el resultado de forzar al extremo las circunstancias de la reelección presidencial. Hasta la saciedad se ha demostrado con los mejores argumentos la violación del inequívoco e invariable mandato constitucional prohibiendo la reelección continua y por tercera ocasión.
La Constitución Política es la ley suprema de todo país civilizado, es regla de obligatorio cumplimiento para todos los ciudadanos a pesar de la amplitud de criterios e intereses. Su espíritu es regular la vida nacional, conducta y comportamiento de toda cultura y Estado con el fin de asegurar el bien común y evitar la anarquía, el caos, el desorden y el crimen que condenan a una patria a su perdición y desaparición. Es un modelo a seguir como ley fundamental de un sistema de gobierno con autoridad soberana que ordena o permite según sea el caso e incita a hacer el bien y evitar el mal, basada en la naturaleza humana.
La ley del más fuerte no prevalece ni tampoco el interés de un solo hombre o grupo de poder alguno es superior ante la norma suprema que protege el bienestar, la paz y la felicidad de todo el pueblo en su conjunto. Lo más grave es cuando la ley se aplica con severidad a un sector de la población, pero a otros se le da el privilegio de contradecirla y pisotearla con desprecio abiertamente sin escrúpulos ni remordimiento.
Las desviación de las condiciones anteriores provoca la desmembración o mutilación de las instituciones que velan por el justo equilibrio social y es así que adquieren un carácter selectivo que margina, excluye, denigra y avasalla a las personas en opresión y represión, esclavizando en masa bajo fantasías y logros ficticios o conquistas estériles carentes de toda validez moral. Un ejemplo es como el partido gobernante quiere apoderarse de todas las esferas de la expresión en la vida nacional.
Sucede también en el actual proceso electoral viciado y sin confianza alguna con claras señales anticipadas de fraude, donde los candidatos opositores lo legitiman y avalan con su participación. Sería legítimo, legal, valiente y honorable retirarse de una contienda que no les ofrece garantías mínimas de competir en igualdad de condiciones bajo observación imparcial. Justificar todo acto lesivo degenera en crimen y dolor. Nicaragua ya sufrió demasiado.
Marlon José Navarrete Espinoza
República rubendariana
Un teatro no se puede llamar Rubén Darío, ni una universidad, aun menos un municipio, porque el poeta sobrepasa sin duda estos límites objetuales.
Toda la nación debe llamarse República Rubendariana de Nicaragua, no hay que cambiar su nombre original, hay que hacer lo mismo que hizo el presidente Hugo Chávez con su Venezuela. Lo que hizo Darío fue dar a conocer a su país en el universo.
Alguien que lea un poema de Darío notará fácilmente el lenguaje nacional, es decir que no fue una casualidad el haber nacido en Nicaragua.
Los nicaragüenses debemos ser celosos con nuestro poeta, muchos lo adoran y se apropian con facilidad de él, porque saben que Nicaragua es un país muy pobre, cuando ellos hablan de pobreza se tropiezan, porque no se han expresado justamente, pues Nicaragua es un país rico pero mal administrado, es así que se debe hablar fundamentalmente.
Lo que no puede hacer un héroe como Sandino lo hace un poeta, nuestro héroe nació en 1895 y Darío mucho antes en 1967, es decir que la pauta la ha marcado la poesía, la defensa de la patria está presente en casi todos los países del planeta, pero un poeta verdadero como Darío solo se ha encontrado en Nicaragua, fíjense que es después de Rubén Darío que todo el mundo empezó a tomar en cuenta a Nicaragua, fue él quien inauguró las relaciones internacionales nicaragüenses con una admirable propuesta de negociación que es la poesía.
Les pido a todos que nos encendamos para honrar la figura del Príncipe de las Letras Castellanas para que nadie opte por la usurpación de nuestros grandes valores patrios.
Luis Ricardo Arévalo Arias
San Valentín y San Jorge
Este año el Día del Libro se celebró en medio de las actividades de Semana Santa, por lo tanto leer el tratado mayor de los libros (la Biblia) no es un deber, es un placer, es tener pasión por la lectura de los libros, el leer las sagradas escrituras ha hecho en algunas personas analfabetas milagros en la cual los individuos han resultado en elementos que pueden leer documentos en la cual se aplicaría la palabra filosofía (amor a la sabiduría) en donde se explica que todos aquellos que les tienen amor al conocimiento, la sabiduría gustosa se deja contemplar por sus amantes y se deja hallar por los que la buscan. Sabiduría 6,12ª
Cada 23 de abril fue proclamado por la UNESCO como el Día Mundial del Libro, y este año Nicaragua lo celebró con un 3er lugar en donde sus habitantes leen menos libros, pero si al gobierno no le interesa que alguien aprenda siendo autodidacta mucho menos podría invertir actualmente en oportunidad que Nicaragua posee en los momentos actuales llamado bono demográfico invirtiendo el 6 por ciento del presupuesto en la educación de los niños quienes años más tarde podrían ser quienes manejen los destinos de este país que para entonces será un país anciano.
A estas alturas del desarrollo de este tema alguien ya se estará preguntando por qué el titulo de San Valentín y San Jorge aaah lea la palabra filosofía filo (amor) y Sofía (sabiduría) amor a la sabiduría, y en otras se dice que en un tiempo los catalanes celebraban a San Jorge como en el Día de los Enamorados, el hombre regala una rosa a su persona amada y esta le regala un libro, como en el Día de San Valentín el enamorado le regala una rosa a su amada.
De San Jorge, se dice que siendo un joven oficial romano en tierras de Libia estuvo en la ciudad de Silene adonde acudían dragones, los cuales se llevaban niños, jóvenes, mujeres.
San Jorge siempre ha estado muy unido a la fuerza de superación y contra la tiranía, por lo que murió decapitado por los mismos soldados romanos un 23 de abril del año 303.
Pareciera que la historia se contrae en pleno siglo XXI, un 14 de febrero del año 2011 el pueblo de Libia se rebela contra la tiranía, y uno viendo los toros de largo comenta, no será que se confabularon San Valentín y San Jorge asesorado por Montesquieu en donde los ciudadanos de Silene en tierras de Libia están locamente enamorados de la libertad, que incluso están dispuestos a dar la vida por ella.
Adrián Sevilla
Saber soltar
Una corneja había encontrado un sa- broso trozo de carne y emprendió el vuelo. Al instante, una bandada de colegas la seguían para disputarle su presa. Por más que la corneja apretaba su vuelo, la bandada de congéneres arreciaba en el suyo formando un estrépito descomunal.
La corneja, sabia por desprendida, soltó su trozo de carne y vio cómo todas las demás se lanzaban en su captura peleándose entre ellas hasta que todas cayeron a un precipicio sin fin, en donde encontraron la muerte.
La corneja sabia continuó su vuelo, libre y feliz, saboreando la libertad que le había proporcionando su desapego.
Mucha gente se hace un lío con la pretendida doctrina budista de renunciar a los deseos. Nunca el Buda dijo semejante tontería, pues sabía que sin deseos no hay posibilidad de vida. Otra cosa es aferrarse a ellos y convertirse en su instrumento.
No dijo otra cosa Jesús de Nazareth que saboreó la amistad, la comida y la bebida, el descanso y la vida entre las gentes. Hemos hecho de esos Maestros personajes acartonados por descarnados. Para poder ser mejor dominados y controlados por los guardianes de todos los templos, en los que obviamente no mora encerrada la divinidad que predican.
La sabiduría está en no agarrar ni en dejarse agarrar, en el desprendimiento. Que no es el desapego que pregonaron ciertos ascetas, la total indiferencia. Cuando comemos, comemos; cuando bebemos, bebemos; cuando reímos, reímos. Y así sucesivamente.
José Carlos García Fajardo
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