Bruselas/EFE
Hungría, país que actualmente ocupa la presidencia de turno de la Unión Europea (UE), es el único de los veintisiete países miembros que mantiene operativa su embajada en Trípoli, según indicaron hoy fuentes comunitarias.
El conflicto armado en Libia ha llevado a todos los demás estados comunitarios a proceder al cierre de sus misiones diplomáticas, aunque algunos, como Rumanía, mantienen un servicio consular en la capital, añadieron las fuentes.
A día de hoy, alrededor de unos 40 países de todo el mundo mantienen operativas sus embajadas en Trípoli, entre ellos Cuba, Rusia, Ucrania y Venezuela.
Sin embargo, los combates que en Libia siguen obligando a gobiernos a evacuar a su personal, con Turquía como el último ejemplo hoy mismo.
Ayer, fue la ONU quien decidió sacar del país a su personal a causa de la situación de «inseguridad» en la capital de Libia tras los bombardeos por parte de la OTAN en los que supuestamente murieron un hijo y tres nietos del líder libio, Muamar el Gadafi.
Los doce trabajadores internacionales de la ONU en Trípoli cruzaron la frontera con Túnez, desde donde «seguirán supervisando» la situación en Libia.
La Unión Europea, según una fuente diplomática, se sirve de la embajada húngara y de otros medios, como prensa y las delegaciones comunitarias en países vecinos, para recopilar información sobre la situación que se vive en la capital libia.
Mientras tanto, varios de sus miembros han decidido enviar representantes a la ciudad de Bengasi, el principal bastión de los rebeldes que combaten contra el régimen de Gadafi.
Entre ellos figuran Francia, Reino Unido e Italia, que tienen «enviados especiales» en la ciudad, y también España, que el pasado 13 de abril decidió enviar de forma permanente a un representante diplomático a la capital de facto de los opositores para reforzar la comunicación con el Consejo Nacional de Transición (CNT) opositor.