El gobierno central compró el terreno para las nuevas casas, pero para mantener el albergue han recibido apoyo de la empresa privada. LA PRENSA/ D. NIVIA

Damnificados de Tipitapa tendrán casas

Después de casi seis meses de permanecer en las bodegas donde estaban alojadas, las 381 familias que fueron afectadas por las inundaciones del río Tipitapa, ven más cercano el sueño de tener sus nuevos hogares, ya que empezó la construcción de las casas, sin embargo no todos los pobladores están contentos.

Después de casi seis meses de permanecer en las bodegas donde estaban alojadas, las 381 familias que fueron afectadas por las inundaciones del río Tipitapa, ven más cercano el sueño de tener sus nuevos hogares, ya que empezó la construcción de las casas, sin embargo no todos los pobladores están contentos.

El terreno para el nuevo barrio, que se llamará Villa Solidaridad, fue seleccionado por el gobierno municipal y financiado por el gobierno central; se valora en casi un millón de dólares.

El barrio se hará mediante un proceso de autoconstrucción en el que participarán las familias beneficiadas, según Norman Sánchez, director de operaciones de la Secretaría Ejecutiva del Sinapred.

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  • Mario García, coordinador del Albergue Solidaridad, asegura que el proyecto beneficiará a todas las familias que vivían en La Bocana, Tipitapa y zonas aledañas que fueron afectadas por las inundaciones del año pasado
A pesar de la promesa, algunas de las familias que viven en La Bocana no están dispuestas a trasladarse al barrio, ya que consideran que las nuevas casas no tienen la misma calidad de sus antiguas viviendas.

Existen quejas de que no todas las casas fueron entregadas a las familias más necesitadas, ya que incluyeron a familias que no fueron afectadas por las inundaciones del invierno pasado y que eran de lugares fuera de Tipitapa.

La zona donde estará el nuevo barrio es en terrenos que formaban parte de la hacienda La División, adonde se llega a través de dos puentes, el del Diablo y el del Mitch, lugares calificados como muy peligrosos por la gente del sector, ya que allí suceden muchos asaltos y hay pandillas en la zona.

Las viviendas que se están construyendo están valoradas entre mil 300 y mil 500 dólares.

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Las casas, cuyos terrenos miden unos 30 metros cuadrados, son construcciones básicas que se están haciendo con plycen, madera y zinc en un terreno de cinco o seis manzanas. Sánchez aseguró que “como asentamientos progresivos van a ir mejorando de acuerdo con la proyección y los programas que tiene el gobierno municipal en este sector”.

Sánchez detalló que el 55 por ciento de las personas que están en el albergue son niñas, niños y adolescentes y por eso el gobierno está priorizando la atención de esa población. “Esperamos que en la semana de Pascua ya esté toda la población reasentada en este lugar”, dijo Sánchez.

NO PUEDEN REGRESAR A LAS ZONAS DE RIESGO

El funcionario del Sinapred señaló que ya hay indicaciones de parte del Gobierno central para que la gente no regrese al lugar que habitaban antes y “el gobierno municipal central en su autonomía, según la Ley 40, puede mandatar que esos escenarios de riesgo no puedan ser repoblados de nuevo”, dijo.

Sin embargo, algunos de los pobladores no están dispuestos a abandonar lo que quedó de sus casas en La Bocana. Javier Romero es una de las personas que tiene 29 años de vivir en La Bocana con su familia y que regresó a su casa cuando bajó el agua en el río.

OPORTUNISTAS

Indicó que no soportaron las condiciones en el albergue, igual que otras familias. “Había mucha gente dañina” que no eran afectados y que representan al menos el 50 por ciento de las familias, según afirmó.

Romero indicó que esas familias “están en el albergue haciendo contrapeso a los que sí son damnificados” y las autoridades lo saben, pero lo han ignorado. El agua se llevó la mitad de la casa de Romero y ahora está participando en la construcción de lo que será su casa.

Otilia Rodríguez también ha vivido toda la vida en La Bocana con sus hijos, que ya hicieron sus propios hogares allí. Ella se regresó a su casa y afirma que no ha sido informada sobre la construcción de las nuevas casas, no sabe si ha sido beneficiada, pero tampoco quiere trasladarse.

Afirmó haber regresado porque pasó mucho tiempo sin que empezara la construcción de las nuevas casas y el alcalde les dijo que regresaran si lo querían hacer porque no había información sobre las nuevas viviendas. Después de eso no nos han tomado en cuenta.

Sin embargo Mario García, coordinador del albergue y Nathan Bolaños, del Gabinete del Poder Ciudadano, dijeron que todas las familias afectadas serán beneficiadas y que han sido informadas debidamente sobre el proyecto.

García afirmó que en el albergue los problemas “no fueron mayores” como pensaron.

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COMENTARIOS

  1. nica made in usa
    Hace 15 años

    Todo es relativo en esta vida decia mi abuelo,a caballo regalado no se le busca el colmillo,lo mismo pasa con estas «casas» si es que se le pueden llamar asi;claro que comparado a dormir a cielo abierto o cerca del lago con el agua a las rodillas,cualquiera las agarra,y como dice la gente,peor es nada;pero ya que estan invirtiendo un millon de lolos[dicen los del gobierno]hay que estar ojo al Cristo;con ese tipo de «casas» no creo que se gaste tanto dinero;a menos que alguien haga su mansionsita

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