TOKIO/AFP
La Policía japonesa indicó ayer que encontró los cuerpos de 10 víctimas del tsunami alrededor de la accidentada central nuclear de Fukushima (noreste) en donde los obreros continuaban bombeando toneladas de agua contaminada.
Unos 330 policías, vestidos con uniformes y máscaras protectoras, comenzaron la búsqueda en un radio de 10 km alrededor de la central atómica, por primera vez desde el sismo de magnitud 9 y del tsunami que arrasó la costa de Tohoku en el Océano Pacífico.
Algunos de los cuerpos se encontraban dentro de vehículos arrastrados por la ola y otros debajo de los escombros, precisó un portavoz de la Policía.
“Si los cuerpos emiten una tasa demasiado elevada de radiactividad, tendremos que lavarlos antes de llevarlos a la morgue y autopsiarlos”, habían explicado en la Policía.
El emperador Akihito y la emperadora efectuaron ayer su primera visita a la zona siniestrada para reunirse con los residentes de la prefectura de Chiba, vecina de Tokio.
El primer ministro Naoto Kan deseó por su parte que las regiones devastadas se reconstruyan de manera a ofrecer una calidad de vida ejemplar.
En el recinto de la central, los obreros de Tokyo Electric Power (TEPCO) seguían bombeando el agua radiactiva infiltrada en las instalaciones y las galerías subterráneas, un trabajo que durará semanas.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que “no había necesidad de nuevas medidas de salud pública” en Japón.
Los riesgos para la salud en “una zona más allá de 40 km” de la central “no son más elevados hoy que ayer”, indicó.
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