En San Rafael del Sur hoy serán los funerales de Edwin Herrera Navarro, de 35 años y de María Blandón Herrera, de 49 años, y en Managua, el sepelio de Brisa Baca Alemán, de 9 años, las tres víctimas de un accidente de tránsito donde se involucran tres vehículos en el kilómetro 10 de la Carretera Sur, la noche del domingo.
El caso lo analizan peritos del Laboratorio Central de Criminalística de la Policía Nacional y agentes de Tránsito de la Estación Tres de Managua, quienes con los bomberos ayer realizaron el croquis del accidente.
Además, participaron obreros de diferentes empresas para restablecer el servicio de energía eléctrica, telefónica y entre otros, pues el accidente dejó cables reventados, quemados, un negocio de veterinaria destruido y postes de aluminio y concreto en el suelo.
La situación ocurrió a eso de las 7:00 p.m. y todo apunta a que al cabezal M041-568 con rastra 51-963 le fallaron los frenos, pero será el Laboratorio quien lo determinará.
El cabezal era conducido por Herrera Navarro, originario de San Rafael del Sur y según testigos, trasladaba supuestamente 500 quintales de cemento.
Muchos de esos quintales fueron robados presuntamente por personas de la zona y hasta por conductores que pasaban en sus vehículos.
El agente de tránsito Miguel Rivera manifestó que según la entrevista a Carlos Alberto Hernández Rizo, de 57 años, padre del conductor, su hijo venía de Costa Rica y lo llamó vía celular diciéndole: “Papá me voy a matar porque voy sin frenos, voy bajando El Crucero”.
El agente expresó que todos los vehículos involucrados circulaban de sur a norte.
Aparentemente el cabezal catapultó al microbús placas GR 2418 que conducía Jader Baca y le acompañaba su esposa y su niña Brisa Baca Alemán, de ocho años, quien perdió la vida, mientras su hermanita Paola está grave en Cuidados Intensivos del Hospital La Mascota.
A la vez, el mastodonte impactó a la camioneta Isuzu Troper, M128-184 que conducía María Blandón Herrera (no era familiar de Edwin). Ella habitaba en El Salto, jurisdicción del municipio de San Rafael del Sur, y deja dos niños menores de ocho años en la orfandad. La familia de María retiró ayer por la tarde su cadáver que estaba en Medicina Legal.
Mientras en el barrio San Judas, cerca del Plantel Los Cocos, estuvo concurrida la vela de la niña Brisa Baca Alemán, quien estudiaba segundo grado en el colegio Sor María Romero. Jader, aquejado por los golpes recibidos y por la pérdida de su hija, pausadamente dijo que solo Dios sabe por qué está vivo.
Recuerda que regresaba de la comarca Los Solís conversando con su familia cuando de pronto fue el impactó que le arrebató a su hija.
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