Lima. Este domingo 10, casi 20 millo- nes de peruanos comenzarán a decidir quién va gobernar sus destinos a partir de julio próximo y por los siguientes cinco años. Según las encuestas ninguno de los diez candidatos que compiten por la Presidencia obtendrá la mitad más uno de los votos y en consecuencia habrá segunda vuelta y los favoritos para pelear en esa instancia que se cumplirá el 5 de junio serían el opositor de izquierda Ollanta Humala y Keiko Fujimori, hija del exdictador Alberto Fujimori, preso en Lima. Lo único seguro, de todos maneras es que nada está claro, y que, hasta que no se cuenten los votos, en Perú, todo es especulación.
Sin duda la volatilidad ha sido la constante en las preferencias de los electores peruanos. Tres meses atrás el expresidente Alejandro Toledo y Humala ni figuraban en las encuestas —el primero orillaba el 6 por ciento y Ollanta menos— y el exalcalde de Lima Luis Castañeda Lossio apuntaba a la cabeza de todos los sondeos como la gran promesa. Keiko F. se mantenía en un discreto segundo-tercer lugar. Hace 40 días Toledo con un 30 por ciento de la opinión a su favor era el incuestionable ganador de la primera vuelta, y la lucha por el segundo lugar era entre Castañeda (22- 20 %) y Keiko F. (20-18%) y más atrás con unos modestos 11 por ciento y 7 por ciento respectivamente figuraban casi sin esperanzas Ollanta y el exministro de economía de Toledo, Pedro Pablo Kuczynski.
Pero esos números cambiaron en un mes. ¿Qué pasó?
En realidad no todo cambió. Las encuestas siempre marcaron una tendencia de los peruanos a favor de la “continuidad”. Críticos con los dirigentes, pero conformes, contentos con la marcha del país. Y parece lógico, las cifras de los últimos años son de las mejores de la región y del mundo: crecimiento acumulado del 7 por ciento (8.78% en el 20l0), inflación menor al 2 por ciento, 30 por ciento más de exportaciones en el 2010, reducción de la pobreza del 30 por ciento, caída del desempleo. Y lo mismo ha ocurrido en el campo político- institucional, ha habido libertad de prensa y tanto Toledo como Alan García no han atropellado contra el Congreso ni contra la Constitución con ánimos reeleccionistas como lo han hecho varios de sus vecinos, materia en la cual Fujimori fue el pionero.
Y ese sentir lo recogen las encuestas porque Toledo, Castañeda y Kuczynski, representan esa continuidad y suman más de la mitad de opinión de la ciudadanía e incluso Keiko F. en lo que hace a lo económico, también es la continuidad. Es más, en encuestas con escenarios hipotéticos cualquiera de aquellos, pero particularmente Toledo y Castañeda si fueran a la segunda vuelta tanto con Humala como con Keiko Fujimori le ganarían cómodamente.
Sin embargo la que vale es la realidad, y puede darse que los que disputen la Presidencia sean el único opositor a la línea económica aplicada hoy en Perú y notorio afiliado al progresismo populista (Humala es asesorado por expertos brasileños allegados al PT y ha tratado de separar su figura de Chávez a la que estuvo muy ligada en el pasado), y la hija del exdictador, hoy en las cárceles peruanas, mientras que la gran mayoría dividida por sus simpatías entre tres candidatos se quedaría fuera de la contienda.
Quizá eso haya llevado a que figuras reconocidas como Vargas Llosa y Pérez de Cuéllar, hayan salido a anunciar públicamente sus votos (por Toledo), de manera de volcar las preferencias de los peruanos, y no verse “atrapados” por esa ecuación.
Lo que pase en definitiva, como ya se dijo, se sabrá, una vez contados los votos.
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