Hasta las 6:00 de la tarde de ayer el niño Natanael Laguna, de 12 años, seguía sin mejoría en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Fernando Vélez Paiz, donde está ingresado con una bala alojada en la columna, indicó el doctor Noel Larios, director del centro.
Por su parte, su abuelo materno, el reverendo José Alejo Laguna Vásquez, de la iglesia Filadelfia, ubicada cerca del paso a desnivel en la Carretera Norte, dijo estar consternado y que con su esposa, la pastora Rosa Argentina Berríos, su hija y su yerno, decidieron no interponer denuncia en la Policía.
“Se lo dejamos al Señor, soy un hombre temeroso de Dios, soy un ministro de Dios y no tengo prueba para acusar”, dijo.
Agregó que si el niño muere, con echar preso al autor de los disparos no lo revivirán. Lamenta que uno ya ni en su casa está seguro y recordó que el día del incidente, el pasado sábado 26 de marzo, a las 9:00 de la noche regresaron de una convención nacional de pastores.
El reverendo Laguna relató que estaba conversando con los pastores y de pronto se escucharon tres detonaciones y su esposa le avisó que hubo disparos, en ese momento un joven les avisó que habían matado a un niño.
Al salir a la calle, observaron caído al pequeño, en el centro de la calle, frente a la iglesia donde estaba minutos antes jugando futbol con su otro hermano.
El doctor Ernesto Mendoza, pediatra, jefe interino de la sala de Cuidados Intensivos, dijo que cuando le rozan la planta de los pies al niño, entreabre los dedos y eso es bueno pero no ha trascendido a más desde hace cuatro días.
Natanael es un niño destacado, integra el grupo musical cristiano en donde fue el mejor alumno en el curso pasado. Se destaca jugando football y estudia segundo año de secundaria.
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