David Andara. LA PRENSA/A.LORIO

Políticas y estrategias más claras

David Andara, delegado del llamado Midinra en la década de los 80, uno de los pioneros del granero nacional, hoy agricultor y caficultor destacado en el municipio de Jalapa considera que la producción de granos básicos se ha quedado sola, a la deriva.

CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA

David Andara, delegado del llamado Midinra en la década de los 80, uno de los pioneros del granero nacional, hoy agricultor y caficultor destacado en el municipio de Jalapa considera que la producción de granos básicos se ha quedado sola, a la deriva.

¿Cuál es su percepción en relación con la producción de granos básicos en el municipio de Jalapa?

Simple y sencillamente ha quedado a la deriva, a lo poco que puede hacer el pequeño y mediano agricultor que aún conserva su parcelita; a muchos de ellos ahora les resulta más rentable alquilar esa parcelita a los tabacaleros, que producir maíz o frijoles. Las tierras ahí están, pero miraron más importante la ganadería y dejaron de producir maíz y frijoles; han visto más atractivo el tabaco, el café y han dejado los granos básicos. Los tabacaleros no quieren invertir y nadie piensa que los nicaragüenses comemos.

¿Para usted cuál es la fórmula que logró el mérito de llamar a Jalapa granero nacional?

La producción era centralizada. Hacíamos la planificación de cada ciclo con todas las cooperativas y empresas agrícolas estatales instaladas en el municipio. El Midinra (hoy el Ministerio Agropecuario y Forestal) era el rector de la agricultura en la década de los 80 y disponía de los recursos necesarios para mantener niveles elevados de producción, instalando en Jalapa una infraestructura productiva de calidad.

¿Qué pasó después?

En los años 90 desapareció la mayoría de las cooperativas porque fueron dejados a la deriva por el Estado; algunos resistieron, pero la mayoría desapareció. Era una política de sálvese quien pueda. Malos hijos de este pueblo se aprovecharon del momento y ellos están muy bien económicamente. La única cooperativa que sobrevivió en los 90 fue la CCAJ (entonces Central de Cooperativas Agrícolas de Jalapa).

¿Es posible volver a esos niveles?

Claro que sí, dependerá de la visión que tengan nuestros gobernantes.

¿Qué necesita Jalapa para lograrlo?

Jalapa necesita un centro experimental de granos básicos para definir una semilla que se adapte a nuestras tierras para lograr productividad, lo mismo con el cultivo del café. Aquí estamos a lo rústico, a lo poco que sabemos.

Necesitamos políticas y estrategias más claras y definidas del Estado, necesitamos inversiones en industrias para el tabaco, para el maíz, para el arroz, el café, los frijoles, el ganado, somos ricos por naturaleza, pero necesitamos empuje económico y técnico para los pequeños productores.

Aquí debe de haber una ley, aunque al tabacalero no le guste, que los obligue a diversificar los cultivos para por lo menos dejar el 30 por ciento de las áreas cultivadas con tabaco, a la producción de maíz o en el menor de los casos garantizar que esos cultivos roten de acuerdo a sus ciclos, que las tierras que cultivan tabaco de octubre a marzo, produzcan maíz de abril a septiembre.

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