Por Lucydalia Baca y Eddy López
Ante un auditorio en el que se mezclaban cooperativistas, empleados del Estado, amas de casa con sus hijos en brazos, vendedores, algunos estudiantes y hasta turistas extranjeros, el presidente Daniel Ortega utilizó “la lección inaugural” en el acto de apertura del año académico 2011 en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León) para echar más leña al fuego en el conflicto por el dragado del río San Juan, que mantiene enfrentados a Nicaragua y Costa Rica.
En una actitud ambigua, el presidente Ortega primero criticó las ansias expansionistas de Costa Rica, “después que nos robaron Guanacaste y Nicoya ahora resulta que les hemos invadido”, dijo. Además, acusó a esa nación de ser voceros de los narcotraficantes y de facilitar el trasiego de droga. Pero luego los invitó a dialogar.
Ortega reiteró la disposición del país de asistir a la reunión bilateral prevista para el 12 de abril, pero con la condición que sea en Peñas Blancas.
A las 7:00 p. m., después de esperar por seis horas al son de las notas de El gallo ennavajado (tema de campaña de Ortega) y otras canciones revolucionarias, una abarrotada Plaza San Sebastián vitoreó el ingreso del presidente.
En un acto que pareció más un mitin de campaña que una actividad académica, el mandatario leyó un resumen de la historia política del país, en la que leoneses y granadinos se disputaron el poder.
Aprovechó para reclamar que los conservadores mandaron 30 años y no le quieren permitir que él gobierne otros cinco. Y que los liberales, que durante el tiempo de Somoza mandaron cuarenta y después otros tantos, tampoco quieren que gobierne otros cinco.
En medio de los comentarios y críticas a los políticos de la época, reiteró las acusaciones de expansionismo de los costarricenses. Descargó su furia contra la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Naciones Unidas (ONU), de quien dijo su Consejo de Seguridad está “podrido” y señaló que exigen, pero no cambian de actitud.
Ante un aburrido público que apenas reaccionó cuando Ortega tuvo algunas dificultades para encontrar en el mapa la isla San Andrés, el presidente hizo un recuento de las veces que Nicaragua ha estado en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya y a la que siempre le ha demostrado estricto cumplimiento a sus resoluciones.
CASI LO DEJAN SOLO
Al concluir su discurso de una hora, más de la mitad de la Plaza estaba prácticamente vacía. Solo los invitados especiales, entre los que se encontraban la jefa de la Policía, Aminta Granera; el jefe del Ejército, Julio César Avilés; magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) y de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) se quedaron hasta el fin de la actividad.
Ayer, varias zonas de la ciudad de León estuvieron militarizadas, principalmente los alrededores de la céntrica Plaza San Sebastián, que fue declarada “zona de máxima seguridad” y tomada por la avanzada presidencial y efectivos de la Policía Nacional.
La llegada de Ortega incomodó la rutina de los leoneses, principalmente de los empleados públicos que fueron obligados a desplegarse en las calles para recibirlo con “espontaneidad”. De igual forma los estudiantes fueron obligados para vitorearlo.
Ortega dictó su “lección inaugural” junto al rector y jefe de campaña del Frente Sandinista del departamento de León, Róger Gurdián Vigil.
Cabe destacar que las clases iniciaron hace un mes en la UNAN-León, razón que para muchos deja al descubierto el interés de Ortega por impulsar su campaña política que busca su ilegal e inconstitucional reelección, situación que ha creado descontento en algunos sectores universitarios que rechazan la partidarización y la manipulación de la máxima casa de estudios de la ciudad.
PRONUNCIAMIENTO
Representantes de los profesores de la UNAN-León, a través de un comunicado se pronunciaron sobre la “lección inaugural” de Ortega.
El comunicado expresa que el curso académico en la UNAN-León se da bajo dos condiciones que vuelven su presencia muy inconveniente para esta universidad.
“La primera se deriva del hecho de que estamos en un período preelectoral. En este contexto, lo que cabe a las universidades es promover un debate entre los candidatos, que facilite a las personas analizar sus propuestas y así poder votar más racionalmente”, dice el comunicado.
“Cuando se invita solo a uno de los candidatos, como en este caso al Comandante Ortega, y cuando a la vez el Rector es el jefe de campaña de Ortega, la situación se vuelve francamente antiética, pero podría ser también una falta muy grave (de parte de Gurdián) al Estatuto, si se considera que está propiciando un discurso partidario en un acto oficial de la universidad”, indica el comunicado.
“La segunda condición tiene que ver con la figura del Comandante Ortega. Él ha venido asumiendo características que son contradictorias con los principios, valores y lema de esta universidad. Su burla grotesca a la Constitución para poder correr como candidato es sólo la última muestra de su desdén por la legalidad, que es uno de los principios de nuestra institución”, manifiesta el comunicado.
“Su vocación por la violencia y la imposición son contrarias a la cultura de paz y la tolerancia que debemos infundir en las universidades. Su partido ha venido a coartar las libertades ciudadanas, incluyendo a lo interno de nuestra institución, cuando la UNAN-León está llamada a defenderlas e irradiarlas”, agrega el documento.
“Pisotea la dignidad de las personas cuando quieren mantener o acceder a un puesto de trabajo o a una lámina de zinc. Enseña a la juventud que cualquier cosa es permitida con tal de detentar el poder, lección que más adelante cada quien la aplicará a su manera y a sus intereses personales. Ha terminado con las elecciones limpias en el país y en esta misma Universidad”, agrega el comunicado.
“En resumen, es muy lamentable que nuestras autoridades, con su invitación al Comandante Ortega, hagan aparecer a la UNAN-León como dando su aval a una grave transgresión a la Constitución y que estén sometiendo a nuestros estudiantes al riesgo de que tomen como lecciones para sus vidas algunas actitudes del Comandante Ortega que son opuestas a los valores que estamos llamados a infundirles”, expone el texto de los profesores universitarios.
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