Florencia Maldjian
Londres/EFE
En esta época en la que los romances sobrenaturales triunfan en el cine y la literatura, llega ahora Caperucita Roja , de la mano de Catherine Hardwicke, la directora de Crepúsculo , que ha dotado a la nueva producción de muchas de las características del bien avenido filme de vampiros.
La historia se desarrolla en una villa medieval asolada por un salvaje hombre lobo que aterroriza a los aldeanos cada luna llena, hasta el punto en el que le dejan ganado a modo de ofrenda para evitar que se cobre víctimas humanas.
Este hombre lobo forma parte de la comunidad, factor que otorga suspense al filme al no conocerse su identidad, pero que a su vez lo aleja del argumento del famoso cuento de hadas.
El filme cuenta la historia de la joven Valerie (Amanda Seyfried, Mamma Mia ), que lleva toda la vida enamorada de Peter (Shiloh Fernández, Skateland ), un leñador de mirada intensa que cautivará por su aire de chico malo y por ser el amor prohibido de la chica.
“Lo que me gustó de Peter es que siempre intenta hacer lo correcto, que nada le importa excepto que su chica sea feliz”, señaló Fernández, que reconoce que le gustaría parecerse más al personaje que ha interpretado.
TRIÁNGULO AMOROSO
Los padres de Valerie quieren casarla con el bondadoso Henry (Max Irons, Dorian Grey ), hijo del hombre más acaudalado de la aldea, y tercer elemento de un triángulo amoroso en el que no falta la rivalidad entre ambos jóvenes y el instinto protector hacia Caperucita.
El papel de Irons es de los más convincentes de este romance adolescente, lo que no es de extrañar dado que es hijo de Jeremy Irons ( La Misión ) y Sinéad Cusack ( V de Vendetta ), por lo que forma parte de una familia de actores.
El personaje que interpreta en la película no tiene tanta suerte como él, ya que Valerie no le elige y decide huir con su amado para evitar tener que desposarle.
Sin embargo, el hombre lobo comete un asesinato y trunca los planes de la chica inesperadamente, sumiendo a los aldeanos en la desesperación al no saber como deshacerse de la bestia.
Uno de los habitantes de la villa recurre al Padre Solomon (Gary Oldman, Harry Potter ), una figura siniestra que, mezcla entre caballero y cura, se dedica a cazar a estas criaturas y ha convertido su trabajo en una obsesión.
La historia se complica cuando Valerie es acusada de brujería por Solomon, entre otras cosas por cubrirse con la capa que le regaló su abuela, que es “del color del diablo”.
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