Afirman no tener filiación partidaria, pero demandan espacios de participación y mayor incidencia en las políticas públicas del Gobierno.
Dicen que su intención no es “desestabilizar” a la Administración del presidente Daniel Ortega, mucho menos ser pagados por “el imperio”, como les gritan los orteguistas.
Israel Lewites es uno de los jóvenes que ejecutó un plantón frente al Consejo Supremo Electoral (CSE) este lunes y colocó una manta denunciando como corruptos al mandatario Ortega y a su socio, el liberal Arnoldo Alemán.
Lewites afirma que su único interés es que se respete la Constitución Política y no se fomente la corrupción con los fondos del Estado.
- Jairo Contreras es uno de los miembros de la Red Juvenil por la Dignidad Nacional (Rejudin). Junto a tres jóvenes más ha movilizado a una veintena de policías que les han impedido llegar a protestar al Consejo Supremo Electoral (CSE). Dice que su pregunta siempre fue: ¿Dónde está la oposición?
Señala que la juventud es la que está asumiendo ese rol político, porque está llenando ese espacio que dejaron los políticos tradicionales al volverse complacientes y dejar pasar los actos de corrupción que se han dado en los últimos gobiernos.
Antes creíamos que los políticos iban a generar algún cambio, pero ahora vemos los resultados: una candidatura ilegítima, mientras que los demás están validando esa ilegalidad con sus inscripciones. Ahora los jóvenes protestan en las calles, no tan constante como Rejudin, pero están despertando conciencia, dijo Contreras.
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“Me resulta increíble cómo los nicaragüenses nos hemos vuelto indolentes. En los diarios aparecen publicados los derroches del erario en todas las administraciones y no se hace nada. El actual Gobierno cuenta con un presupuesto que no ha contado ningún gobierno anterior y lo utilizan para fomentar la corrupción, con el fin de apaciguar a políticos y eso explica la docilidad de los funcionarios y las instituciones”, comentó.
LO PEOR
Lewites advierte que lo peor que le puede pasar a Nicaragua es que después de las elecciones tengamos un presidente ilegal, ilegítimo e inconstitucional, ya que esto provocará más violencia en la sociedad.
“Lo que demandamos es que se respete el voto y las leyes, para que el país no se convierta en un caos. La candidatura ilegal de Ortega conllevará a una serie de tensiones y que sigamos siendo el segundo país más pobre de Latinoamérica”, expresó.
Carlos Villanueva fue uno de los jóvenes que se plantó frente a los portones de la Comandancia del Ejército, hace días, exigiendo respeto a la Constitución. Este estudiante de Antropología dice que lamentablemente Nicaragua vive una dictadura desde que se hizo el pacto entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega, en 1999.
Considera que ese pacto ha dejado como resultado la partidización de las instituciones del Estado, las que se repartieron el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de Alemán y el Frente Sandinista (FSLN) de Ortega.
DEMOCRACIA NO ES VOTAR
Myron Tom sostiene que ellos, como jóvenes, persiguen intereses políticos pero no partidarios. Explica que el ejercicio democrático no se limita a votar en las elecciones, sino que es la participación sistemática de los ciudadanos.
“Nosotros tenemos estas inquietudes políticas por todas las atrocidades que cometen los gobiernos dictatoriales. No queremos que se siga permitiendo la corrupción, que la policía nos siga reprimiendo, lo que todos pedimos es el respeto a las leyes, pues esta es la base para el desarrollo económico del país”, sostiene Tom.
El joven Moisés Hassan Martínez opina que los jóvenes se ponen ahora al frente de las marchas y plantones, porque “la oposición” ha fallado.
“Lo que pretendemos es crear una oposición desde la sociedad civil, de tal forma que podamos incidir en los proyectos sociales y estos no se conviertan en programas asistenciales con el propósito de crear más pobres”, dijo Hassan.
Aseguró que es falso que este Gobierno dé más acceso a la educación o salud, porque los presupuestos de la República siguen siendo los más bajos de la región centroamericana.
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