Igualdad
“El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley”.
Aristóteles (384 AC-322 AC); filósofo griego.
La “igualdad” de Ortega
Nuestra Constitución Política establece “la igualdad incondicional de todos los nicaragüenses en el goce de sus derechos políticos” (Arto. 48), pero al parecer al presidente Ortega no le fue bien en matemáticas cuando estudió su bachillerato, pues para él “igual” significa “distinto” y “más” significa “menos”. No hay otra forma de entender cómo la igualdad de derechos que establece la Constitución que él juró defender tiene más que ver con diferencias de credo político que con igualdad de derechos políticos.
Así vemos cómo una marcha de la oposición es bloqueada e impedida de marchar, a pesar de tener sus permisos y haber establecido una ruta; mientras una marcha gubernamental es autorizada a salir sin ruta establecida y culminar donde la primera debía comenzar. ¿Igualdad? Depende de a quién apoyas, dirá el presidente Ortega.
Otro ejemplo es el argumento que ocuparon los abogados usurpadores del Poder Judicial para “legalizar” la candidatura inconstitucional del presidente Ortega. Ellos dicen que se están violentando sus derechos constitucionales de igualdad (el mismo artículo 48) y argumentan infantilmente que “si los diputados pueden reelegirse las veces que quieran, por qué el Presidente no puede”. Ya me imagino a las madres nicaragüenses contestándoles “¿y si ellos se tiran dentro de un pozo, vos también te tiras?”.
Analicemos un poco esta “igualdad” entre un diputado y el Presidente de la República. Un diputado gana unos 3,500 dólares mensuales, el Presidente de la República gana unos 5 mil dólares mensuales “oficialmente”; un diputado maneja un presupuesto de 400 mil córdobas anuales, los cuales usa de manera discrecional; el Presidente maneja un presupuesto de más de 35 mil millones de córdobas, más los 500 millones de dólares de ayuda venezolana, los cuales también usa de manera discrecional.
Un diputado tiene bajo su mando 1 o 2 asesores, el Presidente tiene bajo su mando a un amplio grupo de “asesores”, ministros y directores de entes autónomos; un diputado puede dar órdenes al vigilante que cuida su casa, el Presidente es Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua y de la Policía Nacional.
Un diputado necesita de otros 46 para aprobar una ley, el Presidente por sí solo puede emitir un decreto con carácter de ley; un diputado al salir de su cargo debe buscar trabajo, el Presidente cuando deja su cargo recibe pensión de por vida y no necesita trabajar más.
Si el presidente Ortega sigue viendo “igualdad”, le invito entonces a que lance su candidatura para diputado. Esta sí sería legal. Tal vez desde ahí logra cambiar la Constitución para permitirle ser candidato presidencial de forma legal. Pero que recuerde, necesita convencer a otros 55 diputados “iguales” a él. Aunque recordemos que el presidente Ortega ya ha sido diputado 3 veces, pero nunca asistió a la Asamblea, pues esa “igualdad” es la que no le gusta.
Federico Kühl Cuadra
El petróleo de Canadá
En el 2003 Canadá destacó en los ti tulares de los medios de comunicación por informar que sus reservas de bitumen —petróleo pesado— alcanzaban los ciento ochenta mil millones (180,000,000,000) de barriles y que eran recuperables, la noticia ubicó inmediatamente a Canadá en el segundo lugar en cuanto a reservas de crudo.
Estas reservas están localizadas en los campos del norte de Alberta, donde se encuentran las famosas arenas bituminosas.
Ocho años después, en marzo pasado se llevó a cabo el Congreso Mundial de petróleo pesado en Edmonton, Canadá, con la presencia de más de 700 delegados.
Entre las noticias más difundidas sobre este congreso destacan que en EE. UU. “Legisladores y expertos advirtieron del peligro de que Estados Unidos dependa del petróleo de países “inestables” como Venezuela, que le vende un millón de barriles diarios”.
Además un comunicado de AP nos dice que “el representante republicano Connie Mack exhortó al Ejecutivo estadounidense a aprobar la construcción de un oleoducto de Canadá al Golfo de México y que forzaría al presidente venezolano Hugo Chávez a darse cuenta que “Estados Unidos no está sujeto a financiar por completo su régimen indefinidamente”.
Por otra parte, Janet Annesley, vicepresidenta de la Asociación Canadiense de Productores de Petróleo (ACPP), señaló a Efe que “la tecnología desarrollada por Canadá para explotar y procesar el petróleo pesado sería de utilidad para Venezuela y México”. Países que cuentan también con grandes yacimientos de este tipo de petróleo.
Como se sabe, Venezuela ha afirmado que en la faja petrolífera del Orinoco posee 220,000,000,000 millones de barriles de petróleo pesado.
Vista estas informaciones y conociendo las cantidades de petróleo existentes en el mundo aún, no nos queda la duda de que seguiremos utilizando por unas décadas más el petróleo como fuente de energía, esto contra el deseo de muchas personas y por la obvia necesidad de sustituirlo por energías renovables.
Carlos Vílchez Navamuel
Gasolina vs. licor
Nicaragua es un país en donde el licor relativamente es mucho más barato que la gasolina; razón por la cual llenar el tanque de la gasolina para un gran porcentaje de ciudadanos honrados y trabajadores es cada día más difícil; lo cual hace también que la canasta básica y otros productos de suma necesidad sean más caros para el consumo de nuestro pueblo.
Mientras que el licor —que no es de gran necesidad ni de suma importancia—, se consume por todo el territorio nacional de manera incontrolable y nada regulado a un precio barato; para que así haya más desgracias cada día en las familias nicaragüenses generalmente muy pobres.
Con licor barato y gasolina cara la vida será más difícil en Nicaragua cada vez que se incremente el precio de los combustibles.
Salvador Pérez González
No servir a dos señores
¿Debe un ministro cristiano participar en asuntos políticos? Para responder a esta pregunta debemos hacerlo tomando como punto de partida las enseñanzas y ejemplo del máximo líder y fundador de la iglesia, esto es Cristo. Él declaró: “Mi reino no es de este mundo”. El reino que Él vino a establecer no fue mediante política o poder militar, sino mediante la vida espiritual en los corazones de los hombres y mujeres.
En segundo lugar Cristo no vino a conquistar el mundo, Él vino a redimirlo.
Los cristianos no estamos aquí para dominar el mundo, estamos redimiéndolo con el mensaje de Cristo, no vamos a ver cambio en nuestra sociedad buscando cuotas de poder de Dios que transforma los corazones.
La gente no va a cambiar porque estemos en un puesto gubernamental, sino cuando la palabra de Dios llegue a sus corazones.
Tercero: Ninguna persona que se identifique como ministro cristiano debería militar en la política, I Corintios: 6:12 “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas me convienen”. Por otro lado en II Timoteo 2:4, “Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado, esto es Cristo”.
No podemos servir a dos señores. Debemos dejar la política para los políticos y nosotros enfocarnos en nuestro llamado. Debemos de persistir en la oración y el ministerio de la palabra, Hechos 6:4.
Lo que Nicaragua necesita no son más políticos, sino más ministros de Cristo. En este momento creo que es conveniente que hagamos un alto y reconsideremos las razones por las cuales Dios nos tiene aquí, cuál es realmente nuestro llamado y cuál es nuestra misión.
¿No será que nos hemos alejado de Dios y nos hemos perdido de la misión? Que Dios nos ayude, recuerden, estamos aquí para establecer el reino de Dios en los corazones por la palabra de Dios, nuestra bandera es Cristo y representamos al reino más grande. Conviértanse ellos a ti y tú no te conviertas a ellos.
Concluyo recordándoles a nuestros líderes, que si ellos quieren participar en la política, lo hagan a título personal, pero que no hablen por toda la misión. Dios les bendiga.
Bismarck Arauz
Pastor
Aclaración
Bonanza y no Rosita
En la edición publicada ayer martes 5 de abril, en la sección Departamentos, erróneamente se tituló “Mineros de Rosita piden seguridad”, cuando lo correcto era: Mineros de Bonanza piden seguridad.
Ofrecemos nuestras disculpas por los inconvenientes causados.
El Editor
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A