Sonrisal

Sergio Rafael Martínez Vega.- Sobresaltado y sudoroso desperté una noche calurosa, asustado por una mueca de pesadilla. Los grandes dientes sobresaliendo de aquella sonrisa del bonachón me recordaron aquellas emotivas estrofas: “Cuando los afiches del tirano sean insepultas huellas de la historia”. Al tratar de conciliar el sueño resonaban las frases grandilocuentes del octogenario dirigente convenciéndome que estarían dispuestos a hacer todo; “haya que hacer lo que haya que hacer, fuera lo que fuera, con tal de no perder el poder”. Cerca del amanecer, antes que Morfeo me llevara en sus brazos, imaginé los ojos miopes azules intensos de Carlos Fonseca Amador, que miraban asombrados la metamorfosis del Sonrisal. Esta se repite en tantos rótulos inmensos del eterno candidato. Trato de conciliar el sueño. Recurro a la lectura, alcanzo y vuelvo a hojear una novela histórica guatemalteca que ayude a este propósito. Trato de revisar los cánones estéticos para acomodar la figura y encontrar la fisonomía de Un Cara de Ángel en algún personero oficioso, que encaje con la imagen que nos describiera Asturias en su gran novela El señor Presidente ; bello y ladino, operando en el dulce encanto. Dormito un poco, abro los ojos y como contó el genial Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía seguía allí”.

Con esta anécdota podría coincidir en el imaginario popular con cientos de miles de nicaragüenses de distintos estratos, condiciones y signos políticos partidarios. Muchos desde distintos ángulos observan a diario esa ignominiosa transformación. Pero más allá de los intereses de la persona que ostenta el cargo de la primera magistratura están las intenciones de un sector de la izquierda trasnochada y reaccionaria que se arropa de sandinista y que, con signos claramente totalitarios, se han convertido en un somocismo sin Somoza. Pasa a ser el orteguismo otro de los sismos que destruirán los cimientos democráticos de la nación. Se ha hecho un traje a la medida y de sastre nacional. Sofisticado y con oropel de rosado chicha y purpurado. Todo siempre ha iniciado por reelecciones y continuismo, esta vez imponiendo una candidatura ilegal, inconstitucional e inmoral. Se abre nuevamente el debate entre democracia y dictadura. Defender la democracia es imperativo, no hay democracia buena y democracia mala, no existen diversos tipos o colores de democracia. Esta es el cauce progresista para desarrollar nuestra nación, nuestro crecimiento económico y bienestar con justicia social.

Hablan de igualdad ante la ley, de sentencias similares en otros países, como en Costa Rica y Colombia. El premio Nobel de la Paz, Oscar Arias Sánchez accedió a un segundo término, primero consultando la Asamblea y después recurriendo a la Sala Cuarta, constitucional y a través de un largo proceso obtuvo el consenso. El presidente colombiano Álvaro Uribe obtuvo la aprobación de la Asamblea para un referéndum y con ese mecanismo un amplio respaldo para su reelección continua. El segundo intento para un tercer periodo continuo del señor Uribe fue rechazado por la Corte Suprema de Colombia. Resaltan el ejemplo iluminador de grandes democracias como la norteamericana, pero se olvidan de las consecuencias funestas en nuestra Historia. Y por favor, es pretender referirnos a una de las más antiguas constituciones de la historia democrática de las sociedades modernas del mundo civilizado.

Desestimaron los peligros del continuismo y los principios constitucionales de proscribir dichas intensiones al señalar la exclusión taxativa: “Excepto todo intento de restablecimiento de cualquier tipo de dictadura o sistema antidemocrático”. La soberanía reside en el pueblo y en la Constitución está expresada la voluntad del mandante soberano. Recordemos que la reelección no está prohibida, sino regulada y limitada por la Constitución. El señor presidente accedió a un segundo periodo reeligiéndose, por tanto la Constitución no conculcó sus derechos. Fue declarado electo y en cumplimiento a su investidura juró respetar y hacer respetar la Constitución. Intentó por todos los medios reformar la Constitución y nunca quiso someterse a un referéndum como lo han hecho otros mandatarios que gozan del respaldo de mayorías de sus conciudadanos.

El titular del Ejecutivo pretende perpetuarse en el poder a toda costa y gozar de los inmensos recursos venezolanos. Los magister-operadores políticos lo que han creado es un mecanismo tribal-caciquesco de refrendar la elección inconstitucional comparando el proceso electoral con la aprobación en plaza pública. Sólo el voto masivo de la población podrá impedir esta pretensión. Lograremos eso con cédula, observación, boleta, lápiz y la conciencia ciudadana. Aún con la división de la oposición lograremos asistir a una segunda derrota del orteguismo.

El autor es MBA. Empresario. Capitán (R).

COMENTARIOS

  1. Manuelito
    Hace 15 años

    Recordemos que Carlos Fonseca, fue educado con dinero de Somoza, a traves de su padre Fausto Amador, hombre que le manejaba todas las empresas a Tachito.. Y que hizo Fonseca Amador? Hizo lo mismo que Daniel Ortega: uso de la fuerza bruta para amedrentar a la poblacion civil y enganarlos con su piel de oveja para luego convertirse en el temido Lobo Feroz, que es en la actualidad.

  2. Doug M
    Hace 15 años

    Todo lo expueso por el articulista es correcto, pero poco importa la alusion a Carlos Fonseca Amador (hijo de un Administrador de Somoza). Estoy de acuerdo que la lucha que enfrentamos los nicaraguenses es DEMOCRACIA VS DICTADURA, tanto el somocismo como el frentismo han sido DOS MALDICIONES para el pueblo de Nicaragua. Luchamos por el desaparecimiento del orteguismo sin ortega y el somocismo sin somoza. Sandinismo ni renovado ni rescatado, ha sido el veneno de Nicaragua. Si a la democracia!

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