Que Nicaragua haya dejado de ser “prioritario” para Holanda significa en lenguaje diplomático que “no se están utilizando los recursos que pone a su disposición, de los que pagan los impuestos allá, como quisieran que se utilizaran”, opina Norman Caldera, excanciller de la República.
Califica de “grave error” permitir la salida de la cooperación holandesa, que a su juicio es parte del efecto dominó que se deriva de la salida de otros cooperantes tradicionales, entre los que mencionó a Noruega, Finlandia y Dinamarca, y la reducción de la cooperación de otros países.
Caldera afirmó que será difícil para Nicaragua recuperar la ayuda externa perdida.
En ese sentido, la diputada Mónica Baltodano dijo que cuando se perdieron los recursos de la Cuenta Reto del Milenio (CRM), de Estados Unidos, el presidente Daniel Ortega trató de minimizar la situación y aseguró que los proyectos serían asumidos por la cooperación de Venezuela, pero hasta hoy nada de eso ha ocurrido.
Baltodano destacó que en los últimos años la cooperación internacional muestra un decrecimiento y los principales perjudicados son los sectores más pobres de la población.
A juicio de la diputada, la actitud del gobierno de Daniel Ortega demuestra “el menosprecio” que tienen hacia esa ayuda que ha sido vital para el país.
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