Enrique Quiñónez, candidato presidencial por Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), podría sufrir un certero golpe de imagen: tres diputados pretenden destituirlo como jefe de bancada.
Ramiro Silva, Ramón Macías y Alejandro Ruiz buscaban ayer el respaldo de la cuarta firma para destituir a Quiñónez, quien ha apoyado a su jefe de campaña, Álvaro Somoza, en la decisión de impedir que algunos diputados de ALN repitan en sus cargos.
El alegato para remover a Quiñónez, dijo Ruiz, es que el candidato presidencial está concentrado en su campaña, por lo cual Silva podría asumir de nuevo la jefatura de bancada.
Quiñónez replicó diciendo que si hay cuatro votos en su contra, no tiene problemas en ceder la jefatura.
“Somos siete diputados en ALN, pero si hay diputados que no están conmigo, que lo demuestren con sus votos. No sé cuál será su interés detrás de la nueva imagen del partido y de la bancada”, cuestionó Quiñónez.
El voto que podría decidir la suerte de la bancada de ALN es el de Francisco Jarquín, el más callado de los diputados de ese partido, pero el que ha sabido moverse mejor en las olas del poder.
Ayer, Jarquín solo dijo que todos los diputados deben respaldar la campaña presidencial y tienen que encontrar el “consenso y fortalecimiento”.
Un antiguo miembro de ALN, Eliseo Núñez Hernández, afirmó que ya vio las firmas de Silva, Ruiz y Macías a favor de destituir a Quiñónez.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A