NUEVA YORK Y LONDRES/ AFP Y EFE
El exministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua Miguel D’Escoto, nombrado representante del Gobierno de Muamar Gadafi ante la ONU, fue calificado de “mercenario” el miércoles por su predecesor.
“Gadafi usa a mercenarios como soldados, ahora los utiliza como diplomáticos”, estimó Abdulrahman Shalgam, exembajador de Libia ante la ONU, quien renunció a su cargo.
El dictador libio Muamar Gadafi, quien enfrenta una sublevación contra su régimen secundada por una coalición internacional, fue defendido por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien anunció el martes que Miguel D’Escoto sería el representante de Libia ante la ONU.
El hasta entonces ministro de Relaciones Exteriores leal a Gadafi, Musa Kusa, envió una carta a la ONU para anunciar formalmente la nominación de D’Escoto.
La AFP constató la existencia de la carta, pero el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq, dijo el miércoles que la ONU no había recibido aún la carta.
- Estados Unidos cuestionó ayer la designación del excanciller nicaragüense Miguel D’Escoto como representante permanente del régimen de Muamar Gadafi ante la ONU y subrayó que carece de un visado diplomático apropiado.
Rice afirmó que D’Escoto “no tiene visado para ser el representante permanente de ningún país ante la ONU”, ya que recordó que, pese a haber nacido en EE. UU., el excanciller sandinista renunció a esa nacionalidad.
La embajadora estadounidense subrayó que su actual estatus migratorio es el que da la posesión de un visado de turista, por lo que aseguró que “tiene que marcharse de Estados Unidos y solicitar el visado apropiado, que es un G-1” si quiere representar a cualquier país ante la ONU.
Si D’Escoto no realiza ese procedimiento, “su estatus migratorio será revisado”, afirmó Rice.
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Por su parte, el Gobierno de Ortega explicó que Libia había elegido esta decisión puesto que Ali Triki, nombrado embajador en un principio, no había logrado obtener una visa estadounidense para poder presentarse en la ONU, en Nueva York.
Shalgam, exministro de Relaciones Exteriores, aseguró que él y el ex embajador adjunto, Ibrahim Dabashi, quien también renunció a su cargo, continuarán trabajando en la casa de Libia de Nueva York.
Los dos diplomáticos libios perdieron el apoyo de Gadafi y trabajan actualmente con el Consejo Nacional de Transición de la oposición libia. Su acreditación ante la ONU fue anulada.
Por otra parte, el ministro libio de Asuntos Exteriores, Musa Kusa, anunció ayer en Londres que renunciaba a seguir formando parte del Gobierno de Gadafi.
Así lo informó el Foreign Office, que aseguró que Kusa llegó en un avión procedente de Túnez a territorio británico, donde manifestó que ya no quiere representar al régimen libio.
“Podemos confirmar que Musa Kusa llegó al aeropuerto de Farnborough (al suroeste de Londres) el 30 de marzo procedente de Túnez”, dijo un portavoz del ministerio británico de Exteriores.
“Ha viajado hasta aquí por voluntad propia. Nos ha dicho que renuncia a su cargo. Estamos hablando con él y ofreceremos detalles más adelante”, indicó el portavoz, que recordó que “Kusa es una de las principales figuras del Gobierno de Gadafi”.
“Su papel era representar al régimen internacionalmente, algo que no quiere seguir haciendo”, recordó el portavoz.
“Animamos a las personas del entorno de Gadafi a que lo abandonen y a que se sumen a un mejor futuro para Libia que permita una transición política y una verdadera reforma que represente las aspiraciones del pueblo de Libia”, agregó.
La confirmación oficial de la renuncia de Kusa se produjo después de intensos rumores acerca de sus intenciones de desertar.
La agencia tunecina TAP informó el martes de que había llegado a Túnez, donde no había explicado las razones de su viaje.
Cuando en las últimas horas se difundió que estaba camino del Reino Unido, el régimen libio informó de que viajaba para llevar a cabo una misión diplomática por encargo del dictador Gadafi.
Pero una vez que tuvo constancia de sus intenciones el Foreign Office se apresuró a informar de que su intención era renunciar a su cartera como jefe de la diplomacia del régimen libio.
La cadena BBC informó de que Kusa fue interrogado por los servicios de inteligencia británicos en Farnborough, un aeropuerto que no recibe aviones comerciales, lo que hace suponer que el ministro libio viajó al Reino Unido en un vuelo especial. Lo que no está claro, según las fuentes citadas por la BBC, es si Kusa simplemente quiere refugiarse en el Reino Unido o tiene planes para implicarse en el movimiento de oposición a Gadafi.
Las fuentes aseguraron que el político libio no se ha entrevistado aún con miembros del Gobierno del primer ministro, David Cameron, pero recordaron que el ministro de Exteriores, William Hague, contactó con Kusa en las últimas semanas.
Kusa, que como diplomático trabajó varios años en Londres, es considerado una de las personas más cercanas a Gadafi en las últimas décadas y una figura decisiva hace diez años para convencer al dictador de que renunciara al terrorismo y a desarrollar armas de destrucción masiva para tener una buena relación con Occidente.
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