El nuevo embajador de Irán en Nicaragua, Morteza Khalaj, tomó ayer distancia del principal dirigente de Libia, Muamar Gadafi, al decir que no respalda a quienes efectúan una “matanza” en contra de su pueblo, aunque también criticó la “intervención extranjera”.
El diplomático sostuvo ayer un encuentro en la Asamblea Nacional con miembros de la bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
El Gobierno de Irán y el presidente Daniel Ortega mantienen estrechas relaciones.
Pero mientras Ortega respalda sin titubear a Gadafi, el Gobierno de Irán ha tomado distancia del líder de Libia.
Ayer el embajador de Irán en Nicaragua mantuvo la tónica de su presidente, Mahmud Ahmadineyad.
“No voy a comentar sobre Libia, pero no apoyo la matanza del pueblo; y al mismo tiempo no respaldo la intervención extranjera con la excusa de ayudar al pueblo”, se limitó a decir el embajador de Irán en Nicaragua, tras reunirse con los diputados del FSLN.
El presidente de Nicaragua, Ortega, envió a su asesor para asuntos internacionales, Miguel D’Escoto, a la Organización de Naciones Unidas para respaldar a Gadafi, a quien sus opositores le exigen dejar el poder.
SIGUEN EN PROYECTOS
Por otro lado, el diplomático afirmó que Irán está interesado en invertir en Nicaragua en proyectos de agricultura e industria, entre otros.
Morteza Khalaj reconoció que por ahora el único proyecto que ha concluido es la construcción de una policlínica.
“Tenemos muy buena relación con el Gobierno. Tenemos una amistad histórica. Bajo estas circunstancias, nos gustaría tener más cooperación. Estamos seguros de que hay muchas cosas que Nicaragua necesita y que Irán puede ayudar, como actividades industriales, productos agrícolas, agroindustria y otras áreas”, afirmó.
El presidente de Irán, Ahmadineyad, visitó Nicaragua en el año 2007, cuando Ortega inició su mandato.
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