Gobierno
“Todo gobierno que no se apoya en las leyes es un gobierno despótico, llámese como se llame”.
Daniel Webster ( 1782-1852), prominente hombre de Estado de los Estados Unidos.
REPUDIO A LAS TIRANÍAS
Una gigantesca onda sacude África, la Península Arábiga y el Golfo Pérsico; transporta los efluvios de la libertad y la democracia a pueblos acostumbrados, algunos desde hace siglos, al vasallaje. Estos son verdaderos hitos históricos que se van construyendo en los días contemporáneos.
El mandatario de Libia, en su adicción al poder eterno, empleó aviones, helicópteros, blindados y mercenarios, para reprimir a quienes se le rebelaron, cansados de su gobierno. No obstante, este exaltado que preconiza la guerra santa contra Occidente, proclamó, reiteradamente y con cinismo: “Mi pueblo me ama”.
Ante el genocidio que Gadafi sigue perpetrando contra su propio pueblo y de acuerdo con claros mandatos del Derecho Internacional, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución que autoriza usar la fuerza para que las hordas del fanático, que amenazó volver a sus prácticas terroristas, no sigan cometiendo masacres contra la población civil (nada respetan para afianzar al tambaleante totalitarismo).
En la Cumbre de París se definió el operativo militar en marcha, que excluye la ocupación territorial extranjera, con la alianza de países de la Unión Europea, Liga Árabe y ONU: Francia, Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Grecia, Irak, Italia, Jordania, Marruecos, Noruega, Holanda, Polonia, Qatar y Reino Unido. Y ahora bajo el mando de la OTAN.
Para evitar el imperio de los genocidas, la comunidad internacional sale por los fueros de los Derechos Humanos, como lo está haciendo en Libia. De lo contrario, los déspotas serían invencibles en su omnipotente maldad.
No es de extrañarse que Fidel Castro, Hugo Chávez y sus acólitos, defiendan al sanguinario y extravagante dictador que, con el membrete de revolucionario, se apropió del poder hace 42 años; sin duda, miran en Gadafi al ícono de sus gobiernos. Este despreciable sátrapa, beduino que habiendo nacido en una humilde carpa en el desierto es ahora uno de los multimillonarios más acaudalados del planeta, ha cometido crímenes y risibles egolatrías que se equiparan a los de sus similares Idi Amin Dadá o Bokassa, que construyeron sus tronos sobre los miles de cadáveres de los opositores.
En esta misma línea, se vuelve pertinente también recordar a Mobutu Sese Seko, Robert Mugabe o a Tedoro Obiang, que a más de llevar a cabo espeluznantes matanzas, igualmente atesoraron increíbles fortunas, producto del robo descarado a los dineros públicos en países asfixiados por la miseria. Uno de ellos obsequió a un hijo suyo nada menos que cien toneladas de oro, mientras que otro compró un yate, para su placer y el de sus concubinas, en 500 millones de dólares. Estos sujetos, que incluso practicaron el canibalismo, asimismo se declararon revolucionarios. Felizmente, el repudio a las tiranías va creciendo no solo en las referidas y remotas regiones.
Franklin Barriga López
EL VIAJE DE OBAMA
Me van a dispensar los que admiran las posiciones ultraderechistas de la señorita O’ Grady, pero a mí su artículo (sobre la visita del presidente Obama a tres países latinoamericanos publicado el pasado 23 de marzo de los corrientes) me pareció superficial, fatuo y equivocado. Creo que por atacar a (Barack) Obama no analiza lo que este hace y por eso escribe antes de pensar. Si piensa después de escribir no puedo saberlo, pero sí que no lo hace antes.
O’ Grady cuestiona que Obama haya ido a Chile y a El Salvador, dos países pequeños en el continente. Para ella esa parte del viaje no valía la pena y en todo caso debió limitarse a Brasil, el gigante suramericano hoy posicionado para ser gigante mundial y eso porque ya allí no está Lula.
Posiblemente O’Grady no se da cuenta que la escogencia de los países a visitar ya en sí es un mensaje profundo. Obama no visitó El Salvador porque esperaba firmar con ese país un tratado de defensa continental ni nada parecido, lo visitó simplemente para enviar a todo el Continente un mensaje muy importante y es que su Gobierno no tiene nada contra las izquierdas de Latinoamérica, incluso aquellas que vienen de movimientos revolucionarios y que puede trabajar amigablemente con ellas, siempre y cuando sean izquierdas democráticas respetuosas de la Constitución y de las leyes, o sea exactamente como lo ha sido el presidente Funes, de El Salvador, y como ha prometido ser la señora Dilma Rousseff, también exguerrillera en Brasil.
Fijemos bien, Brasil y El Salvador, no Argentina, el tercer país del continente por el tamaño de su economía y en el que la señora presidenta Cristina Fernández, hoy viuda de Kirchner, gobierna apoyada en pandillas de matones, o Venezuela, o Nicaragua, o Costa Rica, el supuesto paladín de la democracia en el continente hoy bastante enlodado por la omnipresencia de los cárteles de la droga mejicanos y colombianos en su territorio y tampoco Panamá, donde el Presidente, electo por medio de los votos pretende también gobernar al margen de las leyes.
El mensaje de Obama debe calar en toda la juventud del continente, hoy por ser de izquierda, apoyar los principios básicos de igualdad, fraternidad, justicia social, que se materializan en programas de infraestructura para los servicios básicos de energía, sanidad y atención médica, pensiones, seguros de desempleo, educación en todos los niveles, desarrollo tecnológico, etc., no significa como hasta hace dos años, ser considerado enemigo de los Estados Unidos. Los de extrema derecha, es decir “los militarotes” de los ochenta y los extremistas de la llamada derecha democrática como los Menem, los Salinas de Gortari y hasta los Bolaños para citar nuestro caso, no resultan a la larga los mejores aliados para hacer avanzar la democracia en el continente iberoamericano como lo son Funes, Piñeira y tal vez Rouseff.
Por su parte Chile, con quien los EE. UU. mantiene un TLC y un país que es un ejemplo de evolución política en el que por siempre se desterró a la izquierda y a la derecha anacrónica y que hoy es un ejemplo de libertades, amén que ha sobrevivido uno de los terremotos más grandes de su historia y que nos fascinó con la lucha por salvar a sus mineros era una visita obligada para Obama y para cualquier mandatario que visite América Latina.
Leonel Arana
SIGNIFICATIVA RENUNCIA
Me llamó la atención la renuncia del vicepresidente, licenciado Jaime Morales Carazo a su candidatura para vicepresidente, como fórmula del presidente Ortega, pues él es un gurú y vidente connotado de los escenarios de nuestra política nacional.
Sabemos de sus acertados pronósticos en muchas ocasiones con conocimiento de causa y una intuición remarcable, que pocos la tienen en este país. No es casualidad que esté donde está, habiendo sido un acérrimo detractor del sandinismo y uno de los jefes de la contrarrevolución, con un libro de su autoría, que revela todo el horror de una mal lograda revolución.
Don Jaime no siempre dice lo que piensa, pero sí piensa lo que dice y al anunciarnos su desistimiento de lanzarse a una reelección como vicepresidente, en las próximas elecciones, nos abre un abanico de conjeturas que podrían tener asidero en su clarividencia y corazonadas, que le han dado la razón en el pasado. No es pues un asunto de cansancio político o edad, la justificación que él aduce para su retiro, sobre todo en él, que es un enamorado del poder político.
A mí me preocupa en lo personal la decisión del licenciado Morales de no lanzarse como candidato a la vicepresidencia, porque podría ser (sin que yo lo afirme o niegue) que haya visto como pájaro agorero el futuro incierto y turbulento, antes, en y después de las elecciones, como consecuencia de la incursión ilegítima, ilegal e inconstitucional del actual Presidente, en las elecciones de noviembre. Se me ocurre pensar que el licenciado Morales Carazo quiere estar, si no lejos, al menos ausente de esta posible debacle.
Carlos Cardenal
OBISPO DE MATAGALPA
El pueblo católico de Matagalpa espera la llegada de su nuevo obispo nombrado por el Papa Benedicto XVI, monseñor Rolando Álvarez, prevista para el día sábado 2 de abril.
Razón por la cual los sacerdotes de los diferentes municipios de la Diócesis de este departamento, están haciendo los preparativos correspondientes para darle la bienvenida al nuevo pastor de la grey católica matagalpina. ¡Bienvenido monseñor Rolando Álvarez!
Salvador Pérez González
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A