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Las autoridades japonesas detectaron ayer rastros de plutonio en el suelo de la accidentada central nuclear de Fukushima, donde se escapó de los edificios de los reactores agua fuertemente radiactiva, haciendo temer una contaminación masiva en torno al sitio.
Un portavoz del operador Tokyo Electric Power Co (TEPCO) declaró que el porcentaje de plutonio encontrado en cinco muestras no presentaba peligro para la salud, y que era equivalente al detectado en Japón tras las pruebas nucleares efectuadas por países vecinos, como Corea del Norte.
“Las muestras ponen en evidencia la presencia de plutonio 238, 239 y 240”, precisó, añadiendo que “la débil concentración no representa un peligro para la salud”.
TEPCO no precisó de donde provenía ese plutonio, pero juzgó “muy probable” que al menos dos de las cinco muestras tengan que ver con los daños sufridos por la central durante el violento sismo y el gigantesco tsunami del 11 de marzo.
El reactor 3, cuyo edificio perdió el techo a causa de una explosión, es el único que contiene MOX (mezcla de óxidos de plutonio y uranio) cuyos escapes radiactivos a veces son considerados como más peligrosos.
No obstante, el plutonio puede también provenir de otro reactor que funciona únicamente con uranio, ya que 30 por ciento de la energía producida proviene de la conversión de uranio en plutonio.
El operador de la central nuclear accidentada de Fukushima reconoció que se había escapado de los edificios de los reactores agua muy radiactiva, un descubrimiento que podría agravar el temor a una contaminación masiva alrededor de la instalación. Esta agua contaminada inundó los túneles técnicos que pasan bajo la sala de las máquinas de los reactores 1, 2 y 3.
“Encontramos agua acumulada en los pozos de observación de un sector subterráneo que desemboca en el exterior del edificio del reactor 2, con un nivel de radiactividad superior a 1,000 milisieverts por hora”, indicó un portavoz de la empresa Tokyo Electric Power (TEPCO).
Ya se habían observado capas de agua radiactiva, muy probablemente procedentes de los reactores, en el subsuelo de las salas donde se encuentran las turbinas, pero es la primera vez que los ingenieros de TEPCO detectan la presencia de agua contaminada en el exterior.
Los pozos de observación de los tres túneles están situados a unos 60 metros del Océano Pacífico y el agua contaminada podría haber llegado ya hasta la orilla, reconoció el portavoz de TEPCO.
Una tasa de yodo radiactivo, 1,150 veces superior a la norma legal, fue medido en el agua de mar tomada a 30 metros de los reactores 5 y 6. Esa radiactividad podría provenir de los reactores 1 a 4, los que sufrieron más daños, situados a 1.5 km al sur, donde se registraron tasas de casi 2,000 veces superiores a la normal.
El bombeo del agua contaminada será complicado, ya que los técnicos deben encontrar una forma de trasladarla a los depósitos sin exponerse a dosis de radiación mortales.
Unas 500 personas están trabajando en esta instalación, inyectando agua dulce con ayuda de bombas eléctricas en los reactores para evitar que el combustible se caliente, lo que provocaría una catástrofe de gran magnitud.
El Gobierno criticó a TEPCO por haber anunciado el domingo que un nivel de radiactividad diez millones de veces más elevado que el normal había sido registrado en el agua que se escapó del reactor 2, antes de reconocer que se trataba de una información equivocada.
Esta cifra alarmista fue repetida incesantemente por los medios de comunicación nipones y del mundo entero, agravando la psicosis provocada por el accidente en la central de Fukushima 1.
Por otra parte, la Agencia Estadounidense de Medioambiente informó ayer que rastros de radiactividad provenientes de la planta nuclear de Fukushima fueron detectados en el agua de lluvia en Pennsylnavia y Massachusets, aunque aseguró que los restos no suponen ningún peligro para la salud humana.
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