Por Freddy Cuevas
TEGUCIGALPA/AP
Un policía resultó herido este lunes cuando las autoridades desalojaron con gases lacrimógenos y chorros de agua a maestros que protestaban en una calle capitalina por cuarta semana consecutiva pese a la advertencia gubernamental de que los despedirá de sus cargos.
El ministro de Seguridad, Oscar Alvarez, informó en rueda de prensa que un policía recibió una pedrada en su cabeza, lanzada por los manifestantes, y cayó al pavimento. De allí fue sacado por sus compañeros y trasladado a un hospital público.
Los manifestantes lanzaron palos y piedras a los agentes que los desalojaron con los gases y chorros de agua, cuando estaban concentrados frente al Instituto de Previsión Magisterial, que enfrenta un déficit actuarial superior a los 3.000 millones de dólares.
Horas antes los maestros protestaron frente a un complejo hotelero, donde había una reunión social de congresistas y dirigentes comunales.
«Esta gente intenta crear el caso, romper el orden democrático y desestabilizar el gobierno del presidente Porfirio Lobo por cuestiones ideológicas», afirmó Alvarez. «Y no le permitiremos que continúen buscando mártires para su causa».
Aludió así a que una maestra murió atropellada el pasado viernes, cuando los protestantes se enfrentaron con piedras y palos en un bulevar de Tegucigalpa a fuerzas combinadas de la policía antimotines y el ejército.
AL MENOS 50 ARRESTADOS POR PROTESTAS
En las manifestaciones han resultado arrestadas al menos 50 personas y siete heridas, entre ellas tres soldados y dos policías.
El ministro denunció que las autoridades detectaron el ingreso al país de muchos nicaragüenses con el fin de respaldar las protestas.
«Eso es mentira, eso no está pasando aquí», afirmó a la AP el líder de los docentes, Eulogio Chávez. «Lo que pasa es que Lobo no está preparado para gobernar e improvisa en el poder».
El mandatario decretó el viernes pasado un estado de emergencia en el sistema educativo de Honduras, convulsionado por las frecuentes protestas callejeras de los seguidores del ex presidente Manuel Zelaya (2006-2009), agrupados en el Frente Nacional de Resistencia Popular.
Zelaya está refugiado en República Dominicana, tras haber sido derrocado en un golpe de estado en junio de 2009.
La medida autoriza al gobierno a despedir a los docentes que no acudan a sus centros de trabajo y a contratar temporalmente sustitutos, los que podrán ocupar el cargo después de manera permanente.
«Quien no trabaje, no recibirá sueldo», afirmó el mandatario.
Un maestro devenga un promedio de 400 dólares mensuales. Cuenta con vacaciones de dos meses y 14 salarios al año, y puede tener dos empleos a la vez.