Hugo Ramón García

Es tiempo de patria, no de caprichos

Toda la oposición —o la poca que ha quedado y dividida que enfrentamos a diario los nicaragüenses— debe sumar esfuerzos para hacer factible la unidad que demanda el tiempo. Nicaragua es de todos y todos tenemos la obligación de velar por su futuro, a veces incierto, pero así la necesidad de construir un país diferente al actual anteponemos los caprichos individuales y nos aferramos a dogmas equivocados, de hecho nos volvemos cómplices de todo lo peor que a la patria le pueda ocurrir en los años venideros.

Nicaragua demanda mejores conceptos de vida; niveles de progreso que respondan a necesidades superiores y no un país que siga a merced de quienes lo siguen destruyendo. Está comprobado que las opciones en democracia son las más indicadas para salir del atraso y no otras formas que autonominándose “alternativas” solamente ofrecen destrucción y más destrucción. El Frente Sandinista en el Gobierno ha demostrado, y sigue demostrando, no tener capacidad para administrar este país donde los índices de pobreza a causa del desempleo aumentan con insospechada alarma.

No es posible seguir en una Nicaragua gobernada por los signos de una brutal dictadura que se embelesa en imponer sus métodos, usando de mampara una “revolución” diseñada para arrebatar los bienes ajenos, irrespetando los principios y los derechos de la propiedad privada; implantando leyes carnívoras que a muchos jóvenes los llevó a la muerte y otros que pudieron sobrevivir, pero quedaron lisiados por mandatos de una guerra absurda que con el pretexto de “defender” a la patria se montó con el mayor cinismo para proteger los intereses y las ambiciones de poder de nueve comandantes que velozmente se enriquecieron y hoy son potentados económicos, dejando a sus espaldas a un país en ruinas que sigue caminando su propio calvario donde muchos son los Cristos emuladores de otros “Gólgotas”.

Nicaragua continúa viviendo una “revolución” fachadista; una “revolución” que la historia no pudo abortar porque muchos fueron los equivocados que se alcanzaron en armas creyendo ingenuamente que lo que venía al país era “lo mejor”. Una “revolución” que hizo quebrantar la doctrina moral con su macabra teoría de la “liberación femenina” que sedujo a la mujer a la práctica de una vida no recomendable, y llevando el desconcierto a muchos hogares organizados.

Únicamente con la unidad de la oposición la democracia puede volver al poder, no al poder que corrompe conciencias, sino el poder que sirve para devolverle al pueblo sus derechos que se han mostrado descontinuados a causa de tanta corrupción que asuela al país. Si todavía se puede hablar de “oposición” en una sociedad como la nuestra, donde los valores han ido perdiendo presencia, es de meridiana necesidad dar una lección de civismo para que el orteguismo anacrónico y desfasado no siga haciendo de Nicaragua un feudo o un emporio de beneficios personales donde la familia reinante ocupa destacadas referencias.

El ejercicio del voto secreto es un derecho. El abstencionismo es un error, que directamente beneficia al adversario, en este caso al Frente Sandinista. No debemos oxigenar al orteguismo absteniéndonos de votar, ya que de esa apática actitud el enemigo común se volvería más fortalecido en sus oscuros propósitos de consolidar el poder para desgracia nacional. Es tiempo de pensar en la patria y no de seguir almacenando caprichos. La oposición tiene un reto para la historia: unirse en un solo bloque para dar la batalla final en las justas eleccionarias del próximo 6 de noviembre para hacer posible el surgimiento de un sistema democrático y darle más vigencia al pensamiento de un renombrado psicólogo: “En la vida nada es eterno, todo cambia, lo único eterno es el cambio”.

 

El autor es periodista de Somoto

COMENTARIOS

  1. NICARAGUEGUENSE
    Hace 16 años

    De que sirve que el 100% de los que estamos en contra del ortegato queramos la Unidad si todos estos curuleros vividores del erario público no piensan y actúan así. Nos sentimos impotentes al ver y oír los comentarios de Quiñones, Navarro y todo la jauría de perros esqueletosos peleando por el hueso el cual están por perder. Cuanta falta hace que puedan participar ciudadanos Honestos y corran por su propia cuenta sin ir en la Plancha de algún partido «opositor» para que estemos bien repr

  2. Hace 16 años

    A votar por Gadea y UNE.

  3. Herrold
    Hace 16 años

    Solo comentare una parte de tus palabras, me niego a llamarlo articulo:
    Una “revolución” que hizo quebrantar la doctrina moral con su macabra teoría de la “liberación femenina” que sedujo a la mujer a la práctica de una vida no recomendable, y llevando el desconcierto a muchos hogares organizados.

    Mi comentario es sencillo… En que siglo vivis?, juro que no dejaria a ninguna mujer de mi familia ni un segundo cerca de vos… porque no tengo tiempo para denuncias en la comisaria de l

  4. elhombredelamancha
    Hace 16 años

    1. Nosotros no le llamamos Sandinismo al frente orteguista.
    2. Al partido liberal Nacionalista se le conocio como somocista.
    3. El orteguismo ha logrado mucho desde hace rato: fraccionar
    a la opsicion mediante la corrupcion.
    4. Irracionalmente, los que se llaman politicos «opositores» son
    incapaces de abandonar su personalismo y abrirse a la union
    de todos.
    5. El frentismo no gana por sus virtudes (tiene alguna?);
    gana porque la oposicion esta hecha p e d a c i t o s.

  5. MAMA PANCHA
    Hace 16 años

    La lucha tiene que ser por la PATRIA, Para librarla de una tirania basada en la ignorancia y dirigida por delincuentes con las bolsas llenas con el dinero del pueblo. hay que seleccionar a los hombres y mujeres que aman a NICARAGUA y que sepan proyectarse hacia el FUTURO. NICARAGUA volvera a ser REPUBLICA sin tiranos.///

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