CORRESPONSAL/JINOTEGA
El jefe de la Policía de Jinotega, comisionado mayor Marvin Alemán, descartó ayer que haya trasfondo político en la muerte de dos excontras, hechos ocurridos el fin de semana pasado en comunidades del municipio de Wiwilí.
La Policía no ha capturado a los presuntos autores de estos crímenes.
Aseguró que uno de los fallecidos murió de los disparos que le hizo otro excontra y en el caso del otro muerto “lo que se mira a todas luces son rencillas personales”.
Alemán rechazó afirmaciones “irresponsables tendientes a darle un trasfondo político a ambos casos, lo que no es cierto”.
En el caso de Róger Simeón Castro Gutiérrez, de 51 años, conocido como Chacalín dijo: “En el proceso de investigación que hemos realizado estamos señalando a los hermanos Javier, Justo y David García, siendo Justo quien disparó de acuerdo a testimonios de varios testigos y los otros dos sujetos, son cómplices y colaboradores necesarios”.
El jefe policial afirmó que Justo García disparó por la espalda a Róger Simeón Castro, quien estaba pescando en el río Coco en la comunidad Aguas Rojas, El Subterráneo.
“La víctima vivía cerca del lugar al igual que los partícipes, los que se dieron a la fuga y los estamos buscando para su captura y ponerlos a la orden de los tribunales”, apuntó Alemán.
RECIBIÓ TRES DISPAROS
En la lejana comunidad de Maquengales fue ultimado a balazos el ciudadano Francisco García Picado, de 46 años, conocido en como “Arandú”, quien fue impactado por tres disparos de un rifle 22.
El jefe policial dijo que en este caso se tiene como sospechoso a un hombre de apellido Pastrana, excontra, quien después del hecho ha desaparecido de la comunidad.
“Tenemos dos equipos de trabajo compuestos por oficiales de investigación, peritos de criminalística y detectives para esclarecer los casos cuyas investigaciones van por buen camino, pero lo que se descarta en un ciento por ciento es que haya trasfondo político como se ha afirmado de forma irresponsable”, dijo Alemán.
En el caso de Francisco García Picado, además de matarlo le robaron tres mil córdobas que andaba en la bolsa del pantalón y la escritura de su finca.
Uno de sus hijos lo esperaba, con unas bestias, a unos cien metros de donde lo mataron y al escuchar los disparos el muchacho fue al lugar y encontró que su padre estaba muerto en un charco de sangre.
El jefe policial señaló: “Hay que tener confianza que la Policía pronto esclarecerá al cien por ciento estos dos casos”.
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