TOBRUK, LIBIA/ AFP
El dirigente libio, Muamar Gadafi, fiel a su determinación de “aplastar a los enemigos”, siguió ayer bombardeando a los insurgentes en el oeste y el este, acercándose a su bastión, Bengasi, mientras Occidente se mostraba impotente para impedir la represión sangrienta de la insurrección.
Gadafi descartó ayer “dialogar” con los rebeldes, a los que asimila con agentes de Al Qaeda, en momentos en que las fuerzas leales al régimen están recuperando el control de Libia. Gadafi brindó estas declaraciones al diario francés Le Figaro, que las publica en su edición de hoy.
“No es con esa gente con la que se puede prever dialogar, porque Al Qaeda no dialoga con nadie. Si el mundo quiere hablar con Al Qaeda, mientras que dialoga con (su jefe Osama) Bin Laden”, declaró el líder libio en respuesta a una pregunta sobre el punto de saber si se había iniciado un diálogo con los rebeldes.
Por su parte, Seif al Islam, hijo del líder libio Muamar Gadafi, dijo ayer que, aunque el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe la petición de la Liga Árabe de establecer una zona de exclusión aérea, su decisión llegará “demasiado tarde” porque la ofensiva habrá finalizado “en 48 horas”.
“(…) Ya estamos a las puertas de Bengasi”, declaró en exclusiva al canal Euronews el segundo hijo de Gadafi, según el cual los sublevados “ya están huyendo”.
La jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, “espera” que hoy el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se pronuncie sobre la zona de exclusión aérea y “otras acciones” para controlar la ofensiva de las tropas de Gadafi.
Antes el presidente francés, Nicolas Sarkozy, había pedido “solemnemente” a los jefes de Estado y de Gobierno que integran el Consejo de Seguridad que “apoyen” el llamamiento de la Liga Árabe para crear una zona de exclusión aérea en Libia.
Entretanto, la Casa Blanca pidió a las autoridades libias que protejan a los periodistas. Cuatro enviados especiales del diario The New York Times, incluyendo un doble premiado con el Pulitzer, están desaparecidos en el este de Libia, escenario de combates entre rebeldes y fuerzas de Gadafi, informó ayer el diario.
Tras recuperar varias ciudades en los últimos días, las fuerzas gubernamentales atacaron con aviación y artillería pesada Ajdabiya, encrucijada estratégica de comunicación y última posición de los rebeldes antes de Bengasi, 160 kilómetros más al sur. Un total de 26 personas murieron desde el martes en Ajdabiya, declaró el doctor Abdelkarim Mohammad del hospital de esa ciudad.
El propio hospital recibió el impacto de un obús, y una parte del personal fue evacuado hacia Bengasi, según otro médico, pero las tropas de Gadafi controlaban actualmente la carretera entre las dos ciudades.
El régimen anunció que había recobrado el control de ese enlace, pero los combates continuaban en la ciudad y en los alrededores.
“Practican la política de la tierra quemada”, denunció Jamal Mansour, comandante de los rebeldes en la ciudad. “Los tanques bombardean de manera intensa y sostenida, y horas antes hubo ataques aéreos, pero ahora los revolucionarios han logrado quitarle siete tanques a esos perros, y si Dios quiere ganaremos”, añadió.
La televisión oficial y el viceministro de Relaciones Exteriores, Jaled Kaaim, anunciaron que Ajdabiya está controlada ya por las fuerzas de Gadafi.
El portavoz del Consejo Nacional de Transición (CNT) —órgano de gobierno de la rebelión—, Jaled el Sayeh, desmintió que los insurgentes se hubieran retirado hacia Bengasi, pese a las escenas de desbandada a últimas horas de la tarde del martes.
Las calles de Bengasi, segunda ciudad del país, tomada por los insurgentes unos días después del inicio de la revuelta y sede de CNT, estuvieron casi desiertas durante la mañana.
Frente al avance de las tropas gubernamentales, muchos libios y extranjeros huían a Egipto en coches cargados con maletas.
En el oeste del país los insurgentes aseguraron que todavía controlan Misrata, pese a que las fuerzas de Gadafi lanzaron el miércoles una ofensiva contra esta ciudad, dejando al menos 4 muertos y una decena de heridos, informó un portavoz de los rebeldes.

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