WASHINGTON/AFP
Funcionarios consideraron ayer como improbable que las radiaciones de las centrales nucleares dañadas por el terremoto en Japón lleguen a Estados Unidos con capacidad de dañar a la población, aunque otros expertos afirmaron lo contrario.
“Dados los miles de km que separan a ambos países, Hawai, Alaska y las costas y territorios del oeste estadounidense no deberían experimentar niveles peligrosos de radiactividad”, estimó la Comisión de Regulación Nuclear (NRC) de Estados Unidos en un comunicado.
Este organismo recordó que había enviado a dos expertos en reactores a Japón como miembros de un equipo de la Agencia Norteamericana de Ayuda al Desarrollo (USAID).
Sin embargo, el experto Joseph Cirincione, de Ploughshares Fund, que aboga por la eliminación de las armas nucleares, fue menos optimista.
En el “peor de los escenarios” la radioctividad podría contaminar tierra, agua y aire estadounidense, dijo ayer Cirincione a Fox News.
“Parte de la radiactividad podría llegar por la atmósfera a la costa oeste de Estados Unidos“, afirmó.

Este escenario es “absolutamente” posible, dijo, recordando el desastre de Chernobyl en Ucrania en 1986, cuando “la radiactividad se esparció por todo el hemisferio norte”.
“Depende cuántos de estos núcleos se derriten y qué tan exitosos son en contenerlo una vez que el desastre ocurre”, agregó.
El sismo del viernes, de 8.9 grados en la escala Richter, seguido de un maremoto, provocó la declaración del estado de emergencia en dos centrales nucleares japonesas por el temor a una fusión en el corazón de los reactores.
Ayer, los niveles de radiactividad en la central nuclear japonesa de Onagawa volvieron a la normalidad después del estado de emergencia declarado ayer en la mañana, anunció la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
“Las autoridades informaron a la AIEA que los niveles de radiactividad en la central nuclear de Onagawa habían vuelto a ser normales”, indica la AIEA en un comunicado.
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