CARACAS/ EFE
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, encabezó ayer el multitudinario funeral de la dirigente oficialista Lina Ron, una de las más fervientes defensoras del mandatario, fallecida este sábado y a cuyo entierro asistió la ex senadora colombiana Piedad Córdoba.
“Lina, lo digo delante de ti que me amaste y que te amé con verdadero amor radical, a veces ella me regañaba y a veces yo la regañaba, pero lo que había en ese regaño era amor”, dijo Chávez ante el féretro de Ron.
Ron murió a los 53 años de un paro cardiaco y su cuerpo fue velado en una céntrica plaza caraqueña donde la dirigente solía organizar a los militantes de su partido Unión Popular Venezolana (UPV).
“Esta es una manifestación de amor del pueblo más humilde, del pueblo más sufrido, del pueblo cristiano a Lina, porque Lina vivió cual Crista, dedicó su vida a los que más sufren, a los más oprimidos y me hace recordar, viéndola aquí, al Cristo crucificado”, dijo el mandatario venezolano ante la urna de Ron.
El multitudinario funeral dio la bienvenida al mandatario venezolano con frases tales como “Lina y Chávez una sola llave”, “Sin Chávez nada, con Chávez todo”, “Comandante Lina Ron aquí está tu pelotón”.
El presidente dijo, además, que Ron “es parte del ejército aquel de Manuela (Saenz), la libertadora del Libertador, la libertadora del pueblo”, y agregó que la dirigente “encarna la lucha heroica de la mujer venezolana”.
“Como dijo Clara Zetkin delante del cuerpo inmóvil de Rosa Luxemburgo y yo lo digo ahora sobre Lina, que ella fue espada afilada y llama viviente de la revolución popular socialista y bolivariana”, dijo el presidente a viva voz.
CÓRDOBA TAMBIÉN SE DECLARÓ ADMIRADORA
Piedad Córdoba también estuvo presente en los actos funerarios de la dirigente venezolana y ofreció un breve discurso para homenajear a quien dijo era una mujer “a la que admiraba mucho”.
Ron fue fundadora del partido Unión Popular Venezolana (UPV) y se hizo famosa en Venezuela por manifestarse a favor del presidente Chávez frente a la Embajada de Estados Unidos en 2002 durante el golpe de Estado que separó al mandatario de su puesto por 45 horas.
En 2008 se presentó en la sede del Palacio Arzobispal de Caracas y desalojó a sus ocupantes bajo amenazas y en 2009 atacó con bombas lacrimógenas al canal de noticias opositor Globovisión, acto por el que pagó una condena de tres meses y recibió el regaño de Chávez, quien la calificó de “incontrolable”.
Sin embargo, muchos opositores de Chávez creen que Ron era de sumo provecho para el Gobierno y sostienen que ella y otros radicales intimidaban a la oposición, mientras que el Gobierno se lavaba las manos y tomaba oportuna distancia de ella.
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