Antonio Lacayo

A 20 años de la derrota de la inflación

Hasta hace veinte años, Nicaragua sufría el peor flagelo que puede castigar a los pobres: la inflación desenfrenada. Desde 1985 esta se había desatado; ese año alcanzó un 219 por ciento. Para 1988 se había disparado a 33,547 por ciento, algo nunca antes visto en el continente americano. Al perder el FSLN las elecciones en 1990, esta se volvió a acelerar como un monstruo que amenazaba con liquidar nuestra moribunda economía.

Las devaluaciones eran cosa de todos los domingos. Los precios de todo subían cada semana. La gente llegó a despreciar tanto nuestros billetes que los llamaban “chancheros”. La pobreza aumentó como nunca antes lo había hecho en Nicaragua.

Sin embargo, a los diez meses de tomar posesión el Gobierno democrático de doña Violeta de Chamorro, su Gabinete Económico anunció el Programa de Estabilización Monetaria para poner fin a la hiperinflación, el 3 de marzo de 1991. Nuestra moneda, el córdoba, terminó tan desvalorizada que había que dar veinticinco millones de córdobas por un dólar.

Desde entonces, cuando se fijó al córdoba a 5 por 1, la inflación prácticamente desapareció. Desde entonces nuestra moneda se ha venido deslizando suavemente, para favorecer las exportaciones, hasta llegar a valer ahora 22 por 1.

A partir del logro de la estabilidad monetaria, Nicaragua comenzó a atraer inversión al país, al comienzo muy lentamente, por causa de las asonadas y huelgas con tomas de edificios públicos que los sandinistas promovían con suma frecuencia.

Pero a medida que estas fueron bajando en intensidad, la inversión aumentó su ritmo de llegada al país, generando cada vez más y mejores empleos para los nicaragüenses deseosos de trabajar.

Sin embargo, Nicaragua aún no logra atraer suficientes inversiones para generar las oportunidades de trabajo que demanda nuestra juventud, a pesar de la abundancia de recursos naturales que tiene el país, como tierras productivas e irrigables, tierras altas inmejorables para el café y la forestería, y otras aptas para el cacao y la ganadería, enorme potencial para palma africana, caña de azúcar y maní, tierras para arroz y frijoles, sorgo y maíz, frutas y vegetales, y todo cuanto se nos pueda ocurrir, metales preciosos en diversos puntos del país, costas con abundante pesca marina, y un potencial turístico impresionante.

¿Qué falta? Muchos estudios coinciden que urge más educación y un Poder Judicial independiente, respetable, profesional, y leyes claras que definan las llamadas reglas del juego que luego nadie pueda alterar por arrebato o capricho.

El próximo gobierno, sea del signo que sea, tiene ese inmenso reto de frente. Los nicaragüenses queremos condiciones que permitan la generación de miles de empleos dignos, en la ciudad y el campo, que hagan posibles mejores niveles de vida para las familias que hoy viven en desesperanza, por falta precisamente de empleos bien remunerados.

Eso requerirá de muchísima inversión en educación básica, en educación técnica y en educación de profesiones que contribuyan al desarrollo de la economía. China, el motor de la economía mundial, gradúa cien ingenieros por cada diez que estudian leyes. Aquí habría que graduar miles de agrónomos y veterinarios, ingenieros en riego, administradores agropecuarios y de negocios turísticos, cocineros profesionales, mecánicos y electricistas industriales, es decir, jóvenes que trabajen con la precisión y la exactitud que nos permita elevar la productividad que exige el mundo globalizado en que ahora vivimos, a la par de maestros, enfermeras y médicos rurales.

Y requerirá llegar a un consenso nacional para que un grupo de siete o nueve juristas de sólido prestigio, trayectoria y éxito profesional comprobado, mayores de 65 años, tomen en sus manos la Corte Suprema de Justicia y se queden allí hasta cumplir los 80 años, sin que ningún poder político pueda amenazarlos con su destitución, y que sean ellos los encargados de ir buscando los jueces probos y dignos que la justicia demanda, y los candidatos para ingresar a llenar las vacantes que se vayan presentando en la Corte Suprema a medida que los mayores lleguen a la edad de retiro.

Sin inflación, derrotada hace veinte años, sin asonadas ni tomas de edificios públicos, dejadas atrás hace algún tiempo, y con un Poder Judicial presidido por gente proba e independiente, y un programa agresivo de educación para la producción, Nicaragua podría en poco tiempo seguir los pasos de países que en pocos años han logrado salir del subdesarrollo y el atraso. En nuestro propio continente tenemos ejemplos valiosos: Chile, Costa Rica, y más recientemente Brasil. Los nicaragüenses merecemos el progreso. El próximo gobierno está obligado a lograrlo.

El autor es ingeniero.

COMENTARIOS

  1. Salvador Gonzalez
    Hace 16 años

    Lindas palabras, pero el autor tuvo su oportunidad y resultó un oportunista brutal y corrupto al extremo. Su olfato de oportunista le falló cuando hace años se lanzó como candidato a canciller por los sandinistas. Corruptos como este señor desde 1990 permitieron que Daniel gobernara desde abajo y traicionaron a miles de campesinos que conformaban la Resistencia Nacional.

  2. DenisSomarriba
    Hace 16 años

    Supongo que cuando se refiere al «proximo»,se refiere a un gobierno sin ortega y su pandilla de ladrones;usted no puede decir sea quien sea el que gane;sabiendo que ortega es la piedra en el camino del progreso de los nicas y hasta casi podria asegurarlo,de centroamerica,como cuando hizo la ridicula ruptura de relaciones con Honduras;casi todos los paises de centroamerica salieron perdiendo dinero a causa de los disparates de el presidente mas ignorante que jamas haya ostentado ese cargo,ortega

  3. Caupolican
    Hace 16 años

    El tiempo de las vacas politicas flacas ya paso, tambien el tiempo de este politico ingeniero, que tambien contribuyo en nuestra historia al desastre que aun tratamos de sacar adelante. No crea que hemos olvidado que en el marco del neoliberalismo promovido por el se llevaron el ferrocarril, privatizaron la educacion y la salud, solo para unos pocos. DICHOSAMENTE la ruedad da vuelta y los pueblos no olvidan principalmente la clase pobre y obrera. NO SE OLVIDA.

  4. Sergio
    Hace 16 años

    Ing. Lacayo, me gusta mucho su vision acerca de Nicaragua. Estamos completamente de acuerdo con que la educacion es el motor de desarrollo de cualquier sociedad. Sin embargo, la educacion debe preparar para la vida no solo en Nicaragua sino fuera de nuestro pais. La differencia entre la educacion Nic. y la de otros paises es avismal. Nicaragua es un pais agrario y por lo tanto necesita un fuerte proyecto que integre los tres elementos esenciales: ENNEÑANZA, INVESTIGACION, EXTENSION.

  5. sergio
    Hace 16 años

    no lo creo amigo

  6. roberto
    Hace 16 años

    China no deberia de ser el modelo a comparar en este caso, nuestro caso es unico y tipico de la gran mayoria de los pueblos de Latinoamerica, en donde la politica y los politicos forman una clase especial, por el otro lado, la probreza en nuestros paises es latente, y regresiva, los que hace 20 anos eran pobres y que son una gran mayoria; ahora son simplemente desposeidos, sin posibilidades de acceso a educacion alguna, fuera de la fuerza laboral, sin interes alguno por la politica y su sequela

  7. roberto
    Hace 16 años

    muchas cuartillas de papel. la pregunta que queda pendiente en el aire es la siguiente: Son las propuestas de cambio del Sr. Lacayo una posibilidad en nuestro medio?

  8. roberto
    Hace 16 años

    juego con el gobierno, la autonomia de la Universidad en peligro de terminarse y pasar al poder del gobierno, la proliferacion economica y comercial de Ortega a traves de sus testaferros, el control de las instucionalidad del pais por Ortega, con la ayuda de un grupo de malos nicaraguenses, que solo piensan en elpoder que se les ha otorgado, y llenandose los bolsilllos a manos llenas., etc, los huecos son demasiados y compiten con el mal estado de nuestras calles, que ennumerarlos, tomarian

  9. roberto
    Hace 16 años

    hacer este desarrollo completamente sostenible y consistente. Infortunadamente, creo que ni el el senor que escribio este articulo, al igual que yo, vamos a tener suficiente tiempo en esta vida, para lograr ver esos cambios tan necesario para que nuestro pais se convierta en el pujante y dinamico pais que muchos nicaraguenses deseamos ver. Al ritmo, que vamos, y la posibilidad de que Ortega se apodere del poder, los caudillos continuando con su juego politico, los comerciantes hacien doble

  10. roberto
    Hace 16 años

    de este grupo, sin la ayuda que se require para hacerla progresar, seguira adentrandose dentro del estado catatonico en que ha existido por muchos anos. Asi, que hablar de educacion y de donde se debe concentrar nuestros esfuerzos, para explotar ese potencial humano asi como el de nuestras riquezas naturales, es desde todo punto de vista admirable, pero debemos de pensar que cualquier acto de mejoramiento socio/economico en el pais debe inclusivo de todos los sectores que lo componen para poder

  11. Richard
    Hace 16 años

    Ademas de la lista que Usted ha descrito Ing. Lacayo, para crecer se requieren muchos Jovenes profesionales con etica y patriotismo que podamos defender nuestro pais de megalomanos y dictadores que quieran quitarnos la libertad de expresarnos, trabajar, vivir y prosperar en nuestra tierra. Que Dios le de sabiduria a mi gente para que vote por los que representan el beneficio colectivo permanente y no individual, iluso y efimero.

  12. elhombredelamancha
    Hace 16 años

    (2) Ingeniero Lacayo, el pueblo de Nicaragua quiere democracia.
    Simplemente. En el buen sentido de la palabra, no como en los
    repetidos discursos de los 80: el pueblo esta en el poder (entiendase los 9 de Orwell), Somos una «dictadura
    democratica», direccion nacional, ordene….
    La division de poderes, un consejo electoral confiable 100%.
    Trajo honestidad la revolucion confiscada?
    El pueblo de Nicaragua quiere democracia. Y el fin de los pactos
    de «las nuevas paralela»s.

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