Un conflicto de propiedad tuvo este viernes como principal protagonista a un diputado aliado del partido de Gobierno, al que mandaron a trabajar y a que no robara tierras.
Fue un escándalo en la mansión ubicada en el reparto El Carmen frente a la Embajada de Francia en Managua, donde ambas partes se disputaban la atención de los medios de comunicación.
Minutos después de iniciado el noticiero del mediodía, la población vio al ingeniero Agustín Jarquín arañado en una de sus manos y en el cuello. “Yo le pago su salario con mis impuestos, vaya usted a trabajar”, le gritó la abogada Glenda Orozco.
Jarquín es el presidente en el país de la fundación Nuestros Pequeños Hermanos que atiende a niños huérfanos y abandonados en nueve países del mundo.
El conflicto es por una vieja mansión que habita el alemán Hans W. Priece. Según los miembros de la fundación, la propiedad les pertenece, luego que se la vendió la empresaria Ana María Vasterman de Buehler, radicada en Costa Rica y con 35 años vinculada a la fundación.
Vasterman de Buehler explicó vía telefónica que hace 15 años le prestó 320 mil dólares a Priece en Costa Rica. “Nunca ha pagado. Después dio la casa en garantía, con el terreno que está al lado, lo cual hemos aceptado. Pero nunca salió de la casa”, añadió.
Orozco, abogada del alemán, no negó la deuda contraída y la falta de pago, pero dijo que hay un juicio y hay que esperar la decisión de la juez.
A petición de Jarquín, el patio de la propiedad donde se encuentran es resguardado por oficiales de la empresa de seguridad El Goliat, propiedad de un empleado cercano al presidente Daniel Ortega.
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