Danilo Arbilla

El factor WikiLeaks

Lima. Viajé a Perú para cubrir las instancias previas a las elecciones del 10 de abril, con el siguiente panorama: once candidatos se disputan la presidencia, pero con la certeza de que habrá segunda vuelta en junio por cuanto ninguno alcanzará la mayoría requerida.

Para esta primera convocatoria el favorito es el expresidente (2001-2006) Alejandro Toledo, de Perú Posible (PP), que según todas las encuestas cuenta con la simpatía del 30 por ciento de la población. La duda, hoy por hoy, estaría centrada en el segundo lugar, esto es, en quien acompañaría a aquel en el balotage. La carrera aparece como pareja entre Keiko Fujimori (Fuerza 2011), hija del exdictador hoy en prisión y el exalcalde de Lima, de exitosa gestión, Luis Castañeda (Solidaridad Nacional-SN), ambos con un 20 por ciento de opinión a favor. No hay que descartar un tercero, que puede dar una sorpresa, que es el izquierdista Ollanta Humala, de Gana Perú (GP), que en las elecciones pasadas perdiera en segunda vuelta frente al hoy presidente Alan García.

Pero hay sorpresas de todo tipo. Llegué a Lima el mismo día que se conocieron algunos cables de WikiLeaks, que involucran a dos exfuncionarios del anterior gobierno de Toledo, a miembros del partido del presidente García y hasta asesores de Humala, que pasaron a ocupar las primeras planas de las prensa y cabezas de informativos y han hecho cambiar el giro del debate político electoral, el que dicho sea al paso no se caracterizaba hasta ahora por ser muy profundo y sustancioso ni muy pulcro.

A quien mejor le ha venido esta aparición de “la mano negra del Tío Sam” es a Ollanta Humala. Según un cable ex funcionarios del gobierno de Toledo durante las elecciones pasadas habrían pedido a diplomáticos de EE.UU. “promover noticias antiHumala”. Aunque cuando eso ocurrió esos funcionarios ya no integraban el gobierno de Toledo, se trata de involucrar a éste en la maniobra, haciéndolo aparecer a la vez como el candidato de “la Embajada”.

Pero si bien por un lado esto beneficia al nacionalista e izquierdista Humala, por otro lado revive su vinculación con Hugo Chávez, de la cual en alguna medida ha tratado de desembarazarse. Hay quienes sostienen que no le hace bien y recuerdan que los insultos de Chávez a García en las elecciones pasadas fueron la causa de la derrota de Humala.

Mientras tanto los otros candidatos Fujimori y Castañeda, incluso un quinto, Pedro Pablo Kuczynski, de Alianza por el Cambio (7 por ciento), exministro de Economía en el gobierno de Toledo, esperan recoger dividendos de ese enfrentamiento.

Habrá que ver lo que reflejan las encuestas que se conocerán en los próximos días y en especial lo que pasa en los debates entre candidatos que están programados. Es de esperar que allí encararán temas acordes con la investidura que pretenden alcanzar.

El hecho es que todavía faltan casi seis semanas y de acuerdo con la experiencia es mucho tiempo para hacer pronósticos. En materia de elecciones, Perú siempre da sorpresas. Desde la época de Fujimori. Habrá varias encuestas y debates; los candidatos tendrán que afinar la puntería y sin duda no descartar los imponderables: porque aunque no lo quieran, aunque no lo merezcan, aunque no sea justo, cada mañana pueden amanecer con la sorpresa de un nuevo cable de WikiLeaks.

El autor es periodista uruguayo, director del semanario Búsqueda.

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