- Uno de los casos emblemáticos del declive productivo en Venezuela es la otrora gigantesca sirúrgica Sidor, que en su tiempo fue la mayor acería de la zona andina y del Caribe, con una producción de 4,3 millones de toneladas de acero líquido en 2007.
El gobierno espera que Sidor, a la que se le inyectaron U$$800 millones, produzca 4 millones de toneladas de acero este año.
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CARACAS/AFP
La industria venezolana del acero, hierro y aluminio, que fue pasando progresivamente a manos del Estado desde que el presidente Hugo Chávez está en el poder en 1999, sufre un declive productivo por falta de mantenimiento e inversiones, según líderes sindicales que lamentan además que un sector próspero haya sido invadido por la política.
Ubicadas en la extensa región de Guayana, en el sur de Venezuela, las industrias básicas constituían uno de los pilares financieros de este país sudamericano, que ahora se concentra en la exportación de petróleo.
Según sindicalistas, este proceso ha promovido vicios como favoritismo político, corrupción, mala gestión, escasa manutención de equipos y un aumento excesivo de las nóminas de trabajadores.
“La destrucción de Guayana es total. Hemos retrocedido por lo menos 40 años”, informó el dirigente sindical de Sidor, Pedro Acuña.
El gobierno de Chávez afirma por su parte que ha mejorado la situación de miles de trabajadores que antes estaban tercerizados y que apuesta por un nuevo modelo productivo.
La crisis energética que afectó a Venezuela en 2010 también es culpable de esta caída. Por disposición oficial, estas empresas se paralizaron parcialmente durante unos seis meses para aliviar a la principal central hidroeléctrica del país, que estaba en situación crítica por la sequía.
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