CORRESPONSAL/ GRANADA

Luz Amanda Sequeira, de 7 años, cursa el segundo grado en la escuela San Juan Bosco, de la comarca El Capulín 1, en Granada. Ella y su amiguita Mayerly Margarita Lara estaban muy contentas ayer porque su escuela luce limpia, pintada y remodelada completamente.
Este centro atiende las modalidades de preescolar, primaria y secundaria, en el sistema de Núcleo Escolar Rural (NER), de la escuela Berta Pacheco, ubicada en el kilómetro 42, carretera Granada-Masaya. Consta de siete aulas y atiende las modalidades matutino y vespertino.
La remodelación fue financiada por E. Chamorro Industrial, S.A., de Granada, dentro del programa de responsabilidad social empresarial. El costo de la obra es de 530 mil córdobas y consiste en reparación de techos, cielo raso, restauración del sistema eléctrico, ampliaciones, remodelación del área de cocina, servicios higiénicos, aula de preescolar, pintura de la tarima central y pulido de pisos.
Hoy los más de 400 niños, niñas y adolescentes que se han matriculado este año reciben clases en aulas amplias, con dos abanicos en cada una. El proyecto de E. Chamorro también contempló la entrega de pizarras acrílicas, pintura del edificio, construcción del muro perimetral, reparación de todo el mobiliario, restauración de puertas, ventanas, donación de escritorios, pupitres, sillas y mesas de trabajo y libreros para la biblioteca.
SUBIÓ LA MATRÍCULA
“Estamos muy agradecidos con este apoyo dirigido a la educación, pues esta escuela estaba muy deteriorada y los niños recibían clases en condiciones inadecuadas”, dijo Melvin Flores Espinoza, subdirector del centro escolar, tras citar que subió la matricula de 256 a 407 estudiantes hasta ayer.
La escuela tenía una infraestructura muy precaria y no prestaba condiciones mínimas de seguridad para los alumnos. Los estudiantes son de escasos recursos, en su mayoría sus padres realizan labores del campo, venden en los mercados de Granada y Masaya, trabajan en E. Chamorro y cortan frutas.
Genara Martínez, madre de dos alumnos, agradeció que ahora haya condiciones confortables para que los muchachos reciban sus clases. “Antes por el calor los niños se dormían y no tenían un rendimiento bueno, ahora están motivados”, dijo la señora.

Jorge Barrios, gerente de E. Chamorro, invitó a los alumnos a cuidar del centro y a practicar la disciplina y el orden para poder alcanzar sus sueños y metas. “Hemos decidido aportar a la educación y ahora tenemos una escuela muy bonita, ahora la tarea es mantenerla limpia, ordenada y que ustedes aprovechen para aprender cada día más y que sean buenos ciudadanos”, dijo Barrios.
La líder Lidia Algaba se mostró agradecida por la ayuda y aprovechó para pedir al alcalde Eulogio Mejía que presupueste el adoquinado del camino.
Algaba dijo que viven tres mil 572 personas en el Capulín 1 y que, a pesar de que la zona es productora de maní, trigo, yuca y arroz, los alcaldes los han olvidado. “Los niños caminan entre cuatro, dos y tres kilómetros para llegar a la escuela, tragando polvo en verano y lodo en invierno”. Dijo que en estos momentos el Gobierno central va a adoquinar 300 metros desde el centro de salud hasta el cementerio.
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